RSS

Archivo de la etiqueta: Romanticismo

Iván Aivazovsky & Iván Shishkin

Feodosia (Crimea, Ucrania/Rusia 🇺🇦🇷🇺), 19 de Julio de 1817 – Feodosia (Crimea, Ucrania/Rusia 🇺🇦🇷🇺), 2 de Mayo de 1900.

De origen armenio (🇦🇲), Iván Aivazovsky (Ива́н Айвазо́вский) es considerado uno de los pintores paisajistas del Romanticismo más destacados de la historia del arte. Se especializó principalmente en la plasmación de marinas, siendo nombrado pintor principal de la Armada Rusa, pero también escenas de batallas, obras costumbristas inspiradas en sus orígenes armenios y retratos. Tremendamente prolífico, se calcula que a lo largo de su vida llegó a pintar unas 6.000 obras. Además del éxito en Rusia, Aivazovsky también tuvo exposiciones individuales en Europa y Estados Unidos.

Vista de Constantinopla con luz del atardecer (1846).

Mar tempestuoso en la noche (1849).

Novena ola (1850).

Muelle de Grafskaya, Sebastopol (1852).

Vista de Constantinopla (1856).

Atardecer en el Cuerno de Oro (1866).

La Gran Pirámide de Guiza (1871).

El naufragio (1875).

Bósforo (1878).

Paisaje invernal (1881).

Vista con Luna llena del Bósforo (1884).

Ola (1889).

Noche en Gurzuf (1891).

Paso de los judíos a través del Mar Rojo (1891).

Cataratas del Niágara (1893).

Entre las olas (1898).

~

Yelabuga (Rusia 🇷🇺), 25 de Enero de 1832 – San Petersburgo (Rusia 🇷🇺), 20 de Marzo de 1898.

Iván Shishkin (Ива́н Ши́шкин) es uno de los pintores (también grabador) paisajistas más importantes del Realismo ruso. Adquirió gran notoriedad por sus paisajes forestales, y reveló tener además grandes dotes para el dibujo técnico y el grabado. Sus obras destacan por la poética descripción de las diferentes estaciones del año en los bosques y en los campos. Se le asocia con el movimiento Peredvízhniki (Los Ambulantes), una asociación cooperativa de pintores rusos que se desarrolló en la década de 1870 siguiendo la pauta del Realismo crítico iniciado años antes por otros artistas.

Ruinas de Bulgar, Casa Blanca (1861, Izquierda) / Ruinas de la tumba de Khan y el pequeño minarete, Bulgaria (1861, Derecha).

Bosque de Teutoburgo (1865).

Cabaña en el bosque (Circa 1870).

Amanita (1878).

Campo de centeno (1878).

Mañana en un bosque de pinos (1881).

Atardecer (1882).

Río en la linde del bosque (1882).

Arroyo en un bosque de abedules (1883).

Horizontes boscosos (1884).

Paisaje de Polesia (1884).

Pino en la arena (1884).

Robledal (1887).

Invierno (1889).

El salvaje Norte (1891).

Lluvia en un bosque de robles (1891).

Anuncios
 
4 comentarios

Publicado por en 6 febrero, 2019 en Arte, Cultura

 

Etiquetas: , , ,

Lawrence Alma-Tadema

Dronrijp (Holanda 🇳🇱), 8 de Enero de 1836 – Wiesbaden (Alemania 🇩🇪), 25 de Junio de 1912.

Lawrence Alma-Tadema es uno de los máximos exponentes de la pintura que destacó durante la época vitoriana, en la cual se puso de moda el mundo antiguo y su suntuosidad pero a la vez decadencia (principalmente del Imperio Romano), expresada en multitud de obras al respecto. Figuras con gran detalle, fabulosos interiores, mucha luz, marcan buena parte de su obra, la cual sólo fue apreciada en consecuencia a partir de 1960.

Naturaleza muerta con tulipanes (Circa 1850).

La educación de los hijos de Clodoveo (1861).

La siesta o escena pompeyana (1868).

El festival de la vendimia (1871).

La viuda egipcia (1872).

Ninfa de la cascada (Circa 1874).

El tepidarium (1881).

Rivales inconscientes (1881).

Safo y Alceo (1881).

Las mujeres de Ámfisa (1887).

Las rosas de Heliogábalo (1888).

Sacerdotisa de Apolo (Circa 1888).

Consagración a Baco (1889).

Un saludo silencioso (1889).

Un silencio elocuente (1890).

En un jardín de rosas (Circa 1890).

Retrato de Ignacy Jan Paderewski (1891).

Primavera (1894).

La fortuna de la favorita (1895).

Un rincón aventajado (1895).

Bajo el techo del clima jónico azul (1898 – 1901).

El hallazgo de Moisés (1904).

No me preguntes más (1906).

Una tradición favorita (1909).

Flores de primavera (1911).

Peonías japonesas (Circa 1912).

 
2 comentarios

Publicado por en 9 enero, 2019 en Arte, Cultura

 

Etiquetas: , , , ,

Mi 2018 en Instagram

Magnífico año fotográfico este 2018 que ya ha marchado, multitud de lugares y rincones encontrados con un encanto especial. Hacer una selección de fotos al respecto ha sido complicado, muchas son y cada una cuenta una historia y un momento distintos, pero al final lo importante es no perder nunca el entusiasmo por seguir descubriendo, aprendiendo y plasmando.

Más votadas (Enlace).

Selección personal (Enlace).

Mi Instagram: Hades_Exuberante 

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , ,

Sí, quiero

El doble chasquido de la puerta al cerrar desnuda definitivamente la incertidumbre que hasta ese momento se había movido furtiva y reacia a manifestarse. Es la doble sensación de derrota la que palpa tu pecho para comprobar si el pulso al que te habías abandonado durante tanto tiempo ha huido para no volver.

El juego de labios se retuerce y las manos que contemplaban el Edén con su tacto se desvanecen en un hirviente y doloroso mar de olvido y desesperación. Las sonrisas pasadas que se alimentaban de fe, ahora contorsionan de imposibilidad, meciéndose entre la tempestad sin ánimos de revancha.

En este jardín de rosas secas las espinas son lo único que te devuelve a la realidad. Pero cuando la sangre se convierta en el abono para hacer crecer un resquicio de certidumbre, sabes que todo está condenado y desencadenado para un final crudo y un nuevo comienzo tan inesperado como indeseable.

Si el amor es lo único cierto, nadamos ya en un abismo de dudas. Es el cuento de nunca acabar que da vueltas y vueltas en tu cabeza, volviendo siempre al mismo punto de partida, a la exacta frustración con la que todo empezó y en la que todo acabará el día que digas “sí, quiero” a la resignación.

Quisiera que la verdad se filtrase tozuda entre esta impasible oscuridad. ¿Será posible guardar con aplomo la compostura ante la elección y su consecuencia, ante el beso y su sabor, ante su abrazo y la sublimación posterior? No, no es posible más… La fachada se derrumba y con ella la ansiada liberación.

Como monumentos de siglos pasados, nos mantenemos en pie por la persistencia de la memoria que no se resigna a caer. Con el paso del tiempo, las grietas que cubren nuestro lienzo particular se hicieron signo de resistencia, sí, de querer hasta el final.

Gustave Courbet – Los felices amantes (Circa 1844).

 
2 comentarios

Publicado por en 28 noviembre, 2018 en Arte, Cultura, Mis Relatos, Sin categoría

 

Etiquetas: , , , , ,

Johann Heinrich Füssli

Zúrich (Suiza 🇨🇭), 7 de Febrero de 1741 – Londres (Reino Unido 🇬🇧), 16 de Abril de 1825.

Füssli es uno de los pintores clave de algo que podríamos llamar como “romanticismo oscuro”. Caracterizado por su dramatismo y por poseer influencias del neoclasicismo, la pintura nórdica, el manierismo italiano y la pintura inglesa, tierra en donde asentado, elaboró gran parte de su obra. Su figura fue reivindicada años más tarde de su muerte por expresionistas y surrealistas, ya que consideraban que Füssli es predecesor de sus obras por la exploración de lo irracional que este pintor realizó a lo largo de buena parte de su carrera.

El artista desesperado ante la grandeza de las ruinas antiguas (1778 – 1780).

Juramento en el Rütli (1779 – 1780).

La muerte de Aquiles (1780).

Los dos asesinos del Duque de Clarence (1780 – 1782).

La pesadilla (1781).

Percival liberando a Belisana del encantamiento de Urma (1785).

Próspero (1789).

Autorretrato (1790).

Thor luchando contra la serpiente marina (1790).

Juicio a Titania (1790).

La pesadilla (1790 – 1791).

Falstaff en el cesto de la ropa sucia (1792).

El sueño de Shepherd (1793).

La Creación de Eva (1793).

Odiseo frente a Escila y Caribdis (1794 – 1796).

La bruja nocturna visita las brujas de Laponia (1796).

Desnudo echado mientras una mujer toca el piano (1800).

Silencio (1801).

Ariel (Circa 1800 – 1810).

La loca Kate (1806 – 1807).

Kriemhild muestra el Anillo de los Nibelungos (1807).

Romeo apuñala a Paris ante el féretro de Julieta (Circa 1809).

Lady Macbeth con puñales (1812).

Ariadna, observación de la lucha de Teseo con el Minotauro (1815 – 1820).

 
Deja un comentario

Publicado por en 24 octubre, 2018 en Arte, Cultura

 

Etiquetas: ,

El Holandés Errante

También conocido como Holandés Volador, se trata de un supuesto barco fantasma protagonista de diversas leyendas extendidas a lo largo del mundo. Según la tradición, es un barco que no pudo volver a puerto, condenado a vagar para siempre por los océanos del mundo. El velero es siempre oteado en la distancia, a veces resplandeciendo con una luz fantasmal. Si otro barco lo saluda, su tripulación tratará de hacer llegar sus mensajes a tierra, a personas muertas siglos atrás.

Orígenes.

La primera referencia impresa del barco aparece en Travels en varias partes de Europa, Asia y África durante una serie de treinta años y más (1790) por John MacDonald: “El clima era tan tormentoso que los marineros dijeron que vieron al Holandés Errante (Flying Dutchman). La historia común es que este “holandés” llegó al Cabo en peligro por el clima y quería llegar al puerto, pero no pudo conseguir que un piloto la condujera y se perdió, y desde entonces, con muy mal clima, aparece su visión”.

La siguiente referencia literaria aparece en el Capítulo VI de A Voyage to Botany Bay (1795), también conocido como A Voyage to New South Wales, atribuido a George Barrington (1755 – 1804): “A menudo había oído hablar de la superstición de los marineros respecto de las apariciones y la fatalidad, pero nunca había dado mucho crédito al informe; parece que algunos años desde que un buque de guerra holandés se perdió en el Cabo de Buena Esperanza, y todas las personas a bordo perecieron; su consorte capeó el vendaval y llegó poco después al Cabo. Después de volver a instalarse y regresar a Europa, fueron atacados por una violenta tempestad casi en la misma latitud. En la vigilia nocturna, algunas personas vieron, o imaginaron que vieron, una embarcación que los protegía bajo la presión de una vela, como si quisiera derribarlos: uno en particular afirmó que era la nave que se había hundido en la antigua tempestad, y que sin duda debe ser ella o la aparición de ella; pero cuando se despejó, el objeto, una nube gruesa y oscura, desapareció. Nada podría eliminar la idea de este fenómeno en la mente de los marineros; y, al relatar las circunstancias cuando llegaron al puerto, la historia se extendió como un incendio, y el supuesto fantasma se llamó Holandés Errante. De los holandeses, los marineros ingleses se enamoraron, y hay muy pocos indios, pero lo que tiene alguien a bordo, que finge haber visto la aparición”.

La siguiente referencia literaria introduce el motivo del castigo por un crimen, en Scenes of Infancy (Edimburgo, 1803) de John Leyden (1775 – 1811): “Es una superstición común de los marineros que, en las altas latitudes meridionales de la costa de África, los huracanes son frecuentemente acompañados por la aparición de un barco espectral, denominado el Holandés Errante  … Se supone que la tripulación de este barco debe han sido culpables de algún crimen terrible, en la infancia de la navegación; y haber sido golpeados con peste … y están ordenados aún para atravesar el océano en el que perecieron, hasta que expire el período de su penitencia”.

Thomas Moore (1779 – 1852) coloca la nave en el Atlántico norte en su poema Escrito al pasar la Isla del Hombre Muerto en el Golfo de San Lorenzo, a última hora de la tarde, Septiembre de 1804 : “Deslizándose rápidamente, un Ladrido sombrío / Sus velas están llenas, aunque el viento está quieto, / Y no sopla ni un aliento que sus velas llenen”. Una nota al pie agrega: “Las líneas anteriores fueron sugeridas por una superstición muy común entre los marineros, que llaman a este barco fantasma, creo, el holandés volador”.

Sir Walter Scott (1771 – 1832), amigo de John Leyden, fue el primero en referirse al buque como un barco pirata, escribiendo en las notas a Rokeby; un poema (publicado por primera vez en diciembre de 1812) que el barco era “originalmente un buque cargado de gran riqueza, a bordo del cual se había cometido un horrible acto de asesinato y piratería”, y que los navegantes consideran la aparición del barco como el peor de todos los posibles augurios.

Según algunas fuentes, el capitán holandés del Siglo XVII Bernard Fokke es el modelo para el capitán del barco fantasma. Fokke era famoso por la velocidad de sus viajes de los Países Bajos a Java y se sospechaba que estaba aliado con el Demonio. La primera versión de la leyenda como historia se imprimió en la revista Edinburgh de Blackwood para Mayo de 1821, que pone la escena como el Cabo de Buena Esperanza. Esta historia introduce el nombre Capitán Hendrick Van der Decken para el capitán y los motivos (elaborados por escritores posteriores) de cartas dirigidas a personas fallecidas hace mucho tiempo que se ofrecen a otros barcos para su entrega, pero si son aceptadas traerán infortunio; y el capitán había jurado rodear el Cabo de Buena Esperanza, aunque debería tomar hasta el día del juicio.

Era un barco de Amsterdam y navegó desde el puerto hace setenta años. Su maestro se llamaba Van der Decken. Era un marino acérrimo, y seguiría su propio camino a pesar del diablo. Por todo eso, nunca un marinero debajo de él tenía motivos para quejarse; aunque nadie sabe a qué nivel está a bordo con ellos. La historia es la siguiente: que al duplicar el Cabo pasaron un largo día tratando de capear el Table Bay. Sin embargo, el viento los dirigía, y se fue contra ellos cada vez más, y Van der Decken caminó por la cubierta, maldiciendo al viento. Justo después de la puesta del sol, un barco lo habló y le preguntó si no quería ir a la bahía esa noche. Van der Decken respondió: “Que yo sea eternamente condenado si lo hago, aunque debería ir por aquí hasta el día del juicio”. Y para estar seguro, nunca entró en esa bahía, ya que se cree que él continúa revolcándose en estos mares aún, y lo hará durante el tiempo suficiente. Este barco nunca se ve, pero con mal tiempo junto con ella.

Barcos de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales.

Supuestos avistamientos.

Se han reportado o denunciado muchos avistamientos en los Siglos XIX y XX. Se dijo que Nicholas Monsarrat, el novelista que escribió The Cruel Sea, vio el fenómeno en el Océano Pacífico cuando prestó servicio en el dragaminas HMS Jubilee como oficial de la Royal Navy durante la Segunda Guerra Mundial. No hizo mención de esto en su autobiografía de dos volúmenes u otras obras y HMS Jubilee no existió, de hecho la conexión de Monsarrat probablemente proviene de su libro “Master Mariner”, inspirado en parte en este cuento (vivió y trabajó en Sudáfrica después de la guerra) y en la historia del judío errante. Otro avistamiento fue por el Príncipe Jorge de Gales, el futuro rey Jorge V. Estuvo en un viaje de tres años durante su adolescencia tardía en 1880 con su hermano mayor, el Príncipe Alberto Víctor de Gales y su tutor John Neill Dalton. Se enviaron temporalmente al HMS Inconstant después de que el timón dañado se reparó en su barco original, la corbeta Bacchante de 4.000 toneladas. El registro de los príncipes (indeterminado sobre qué príncipe, debido a una edición posterior a la publicación) registra lo siguiente para las horas previas al amanecer del 11 de Julio de 1881, en la costa de Australia, en el estrecho de Bass entre Melbourne y Sydney.

11 de Julio. A las 4 a. m., El Holandés Errante cruzó nuestros arcos. Una extraña luz roja como la de un barco fantasma resplandeciente, en medio de la cual los mástiles, palos y velas de un bergantín a 200 yardas de distancia se destacaban en un fuerte relieve cuando ella subía a la proa del puerto, donde también el oficial del Desde el puente, la vio claramente, al igual que el guardiamarina del alcázar, que fue enviado inmediatamente al castillo de proa; pero al llegar no había ningún vestigio ni ningún signo de ningún barco material que pudiera verse cerca o directamente en el horizonte, la noche era clara y el mar estaba en calma. Trece personas en total la vieron.

Moderna representación del Holandés Errante para la película Piratas del Caribe – El Cofre del Hombre Muerto (2006).

Explicaciones.

Probablemente la explicación más creíble es un espejismo superior o Fata Morgana visto en el mar. Otro efecto óptico conocido como inminente ocurre cuando los rayos de luz se curvan a través de diferentes índices de refracción. Esto podría hacer que una nave que está justo en el horizonte parezca izada en el aire.

Fata Morgana.

Albert Pinkham Ryder – El Holandés Errante (Circa 1887).

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 

Etiquetas: , , , ,

A propósito del olvido

A propósito del olvido que obró el milagro de convertir las lágrimas en sangre y los recuerdos en efímeras efigies de éxtasis que se debaten entre lo trágico y lo divino.

A propósito de ti, que cincelaste el miedo en ganas de hundir el Infierno que guardamos todos en nuestro interior a un rincón todavía más profundo de la carne y el alma.

A propósito de mí, que clamé para derrotar la tempestad y con ella perdí la cordura y la pasión que un día juró que lo perfecto sería un juego terrible en el que ganar o perderlo todo.

La tormenta define el camino y este se bifurca para hacer de esta emoción un laberinto inabarcable de pretensiones que deambulan por suelos mojados y resbaladizos sentimientos.

De camino a casa, miras atrás por hallar un resquicio de esperanza que te obligue a recuperar un momento de ilusión que mantener vivo al caer a plomo sobre ti el amanecer.

Llega el momento en el que sólo quiero distinguir su rostro entre la niebla que se arremolina a mi alrededor como una musa insuflando su inspiración. Llegará el día, llegará el momento.

Y en un último gesto calculado de ira, como un relámpago degollando la noche, nos presentamos ambos observando paisajes nocturnos como en un déjà vu, levantamos un dedo al recordar al fin… A propósito del corazón entre las manos, a propósito del olvido (que ya no es más).

Brassaï (Gyula Halász) – Pareja bajo una farola (Circa 1932).

 
Deja un comentario

Publicado por en 29 agosto, 2018 en Arte, Mis Relatos

 

Etiquetas: , , , ,

 
A %d blogueros les gusta esto: