RSS

Archivo de la etiqueta: Extraterrestres

Incidente OVNI de Kecksburg

El incidente OVNI de Kecksburg es un suceso ocurrido el 9 de Diciembre de 1965 en la localidad pensilvana del mismo nombre, al Noreste de los Estados Unidos. Un gran bola de fuego fue vista por miles de personas en por lo menos seis estados de los Estados Unidos y en la provincia canadiense de Ontario. Pasó fugazmente sobre el área de las ciudades de Detroit (Michigan) y Windsor (Ontario), supuestamente arrojando restos de metal caliente sobre el estado de Michigan y el Norte del de Ohio. La prensa generalmente asumió que se trataba de un meteoro, y así lo informó en esos días (descartando otras alternativas como un avión estrellado, un misil errante o basura espacial proveniente de un satélite artificial). Sin embargo, varios testigos oculares de la pequeña villa de Kecksburg, ubicada a unos 50 kilómetros al Sudeste de la ciudad de Pittsburgh, afirmaron que algo se había estrellado en los bosques cercanos, habiendo sido testigos del avistamiento de humo azul, además de haber notado grandes vibraciones y un sonoro golpe.

Según la historia inicial publicada en Greensburg Tribune-Review: “El área donde cayó el objeto se cerró de inmediato por orden de los oficiales del Ejército y la Policía Estatal de los Estados Unidos. Según se informa, en previsión de una “inspección cercana de lo que haya caído”. Los oficiales de la policía estatal ordenaron que el área fuera acordonada para esperar la llegada de los ingenieros del Ejército de los Estados Unidos, y de posiblemente científicos civiles”. Cuando los policías estatales y el personal de la Fuerza Aérea buscaron en el bosque, no encontraron “absolutamente nada”. Una edición posterior en Tribune-Review llevaba el título: “Los buscadores no encuentran el objeto”.

Las autoridades descartaron las explicaciones propuestas, como un accidente aéreo, una prueba de misiles errantes o el reingreso de desechos de satélites y, en general, lo consideraron un meteoro. El astrónomo Paul Annear dijo que la bola de fuego probablemente era un bólido que entraba en la atmósfera terrestre. El geofísico George Wetherilo descartó las especulaciones de que se trataba de escombros de un satélite y acordó que los informes probablemente se debieron a un meteoro. Los astrónomos William P. Bidelman y Fred Hess dijeron que, sin duda, era un bólido de meteorito. Un portavoz del Departamento de Defensa en Washington dijo que los primeros informes indicaban que la bola de fuego reportada era un fenómeno natural.

No obstante llegó a informarse de la recogida de restos metálicos en el lugar del impacto del objeto. Los incendios de pasto asociados con los restos que caían fueron ampliamente informados en reportes de prensa elaborados por la conocidas agencias de noticias AP (Associated Press) y UPI (United Press International) en Elyria y el municipio de Eaton, cerca de la ciudad de Columbus (las tres en el estado de Ohio), y cerca de Lapeer (Michigan), unos 65 kilómetros al norte de la ciudad de Detroit los testigos también informaron de humo en los bosques relacionado a lo que cayó cerca de Kecksburg y causó estampidos sónicos en la parte occidental del estado de Pensilvania. Los testigos y la prensa también informaron de la presencia de humo en los bosques cercanos a Kecksburg.

Réplica del supuesto OVNI estrellado en Kecksburg.

Testigos.

Mabel Mazza, ex directora administrativa de la oficina de la radio WHJB recuerda: “La gente me contaba que algo había caído en Kecksburg, algunos decían que era un meteorito, otros que un avión se había estrellado, recibimos muchas llamadas y los teléfonos seguían sonando, cuando alguien dijo que había visto un OVNI en las afueras de Kecksburg le pasé la llamada al director John Murphy”, quien se dirigió al área de inmediato. En una entrevista grabada en terreno esa noche por el periodista Murphy, un niño de 8 años dijo haber visto (cuando estaba junto a su madre) caer un objeto en el bosque que “parecía una estrella en llamas”, entonces el periodista formula otras preguntas: “¿Y viste en qué parte del bosque cayó?”, – “Justo allá abajo” – “¿Allá abajo?, ¿Y viste salir humo de él?”, – “Si”.

Bulebush, camionero retirado, declaró: “Escuchaba en la radio a unos tipos de Ohio comentando que habían visto esa cosa yendo también hacia el Este y se preguntaban qué sería, de pronto sentí un sonido semejante a un siseo y levanté la mirada y lo vi volar sobre mí chisporroteando. Me bajé del vehículo para verlo mejor, lo observé y era como una gran bola de fuego en el cielo y se dirigía hacia la montaña, luego retrocedió un buen trecho y vi que cambiaba de dirección y descendía hacia Kecksburg. Me detuve en lo alto de la colina y puse las luces, pude verlo allá abajo en el valle, en aquellos árboles, allí es donde aterrizó, chocó en la copa de los árboles. Me quedé unos 15 – 20 minutos observándolo. Lo vi a unos 3 – 4 metros desde atrás de un árbol grande, porque me preocupaba que pudiera estallar, y olía a azufre o a huevos podridos y tenía la forma de una bellota enorme, más o menos del tamaño de un Volkswagen. Su color era de un naranja brillante, estaba quemado desde adelante hasta atrás, se podía ver el anillo que tenía detrás, que parecía escritura egipcia, no tenía ventanas ni junturas, ni marcas de remaches, parecía que era de una sola pieza”.

William Weaber, entonces de 19 años, declaró: “La luz del atardecer se desvanecía pero podíamos verlo allá abajo, yo era muy curioso y me adentré para ver si algo había aterrizado allí… era como si lo hubiesen plantado o algo así, irradiaba una luz azul como de un soplete, no sé si por delante, por atrás, o por un lado, se hacía muy brillante y luego más débil, iba y venía”.

Robert Blystone, entonces de 16 años, recuerda: “Era una bola de fuego redonda, con llamas todo alrededor, dejando un rastro de vapor de diferentes colores, y comenzó a frenar como si lo controlase/n, y luego percibió que está detrás de la colina donde ya no puedo verlo, pero empiezo a ver como humo o polvo subiendo de los árboles, así que lo que supuse fue que el objeto en cuestión se había estrellado”.

Los testigos además informaron que una intensa presencia militar, sobre todo de parte de miembros del Ejército de los Estados Unidos, identificables por las estrellas blancas en sus vehículos y por su particular uniforme. Mabel Mazza afirma haber recibido llamadas ese día de parte de mandos militares, “que me preguntaron cómo llegar a Kecksburg, y también qué era lo que yo sabía”. Ellos y la policía local aseguraron el área, ordenando que los civiles se retirasen. Blystone afirma que vio como un camión militar, con remolque plano, había ingresado al área para luego retirarse con un objeto de proporciones similares cubierto con una lona.

El Tribune-Review de la cercana localidad de Greensburg mandó un reportero a la escena; la portada del periódico al día siguiente decía “Objeto Volador No Identificado cae cerca de Kecksburg – El Ejército acordona el área” (Unidentified Flying Object Falls near Kecksburg — Army Ropes off Area). Poco tiempo después, no obstante, los militares afirmaron que habían buscado en el bosque y encontrado “absolutamente nada”. La explicación oficial de la muy vista bola de fuego fue que se trató de un meteoro. El capitán Joseph Dussia de la policía estatal de Greensburg dijo haber buscado “sin descubrir absolutamente nada.” Él atribuyó la historia del impacto a la imaginación de jóvenes muchachos.

Robert R. Young, astrónomo aficionado y profesor en un planetario de Pensilvania, ha investigado el caso y cree que los testimonios directos que presentan el caso como un misterio son en verdad escasos y parecen idealizaciones o magnificaciones de lo sucedido. Publicó sus conclusiones en “Skeptical Enquirer, Extraterrestial Inteligence”. En una entrevista a Ed Myers, quien fue jefe de bomberos en Kecksburg en 1965, este le narró que, “mientras buscaba, y había mucha gente allí, no se encontró nada, y que no había muchos militares, algunos muchachos disparaban flashes mientras sacaban fotografías, y eso explica los destellos azules”. Luego de revisar 150 entrevistas en los periódicos y hacer las suyas propias, concluye que la explicación oficial del meteorito sale favorecida.

Sin embargo, la especulación acerca de la verdadera identidad del objeto de Keckburg (si es que hubo uno) también varían, desde un meteorito, a basura espacial, a los posibles restos posteriores al reingreso orbital del Cosmos 96 (Kosmos 96), un satélite artificial soviético, hasta una supuesta nave alienígena. Algunos incluso han trazado similitudes entre el incidente de Kecksburg y el mundialmente famoso Caso de Roswell, llevando a que el primero comenzase a ser conocido como el “Roswell de Pensilvania”.

Recorte de periódico en el que se informaba del accidente de un OVNI cerca de Kecksburg.

Símbolos desconocidos descritos por los testigos que supuestamente poseía el OVNI en su fuselaje.

Objeto.

El reportero y director de noticias de la radio FM local WHJB, John Murphy llegó al lugar de los hechos antes de que las autoridades lo hiciesen, en respuesta a varias llamadas a su estación de radio, provenientes de ciudadanos alarmados. Realizó entrevistas con testigos y tomó varias fotografías, pero estas nunca han sido halladas, su anterior esposa Bonnie Milslagle posteriormente afirmó que a su esposo se le había confiscado el rollo de película por parte de los militares o alguna autoridad. Contradiciendo ese testimonio, Mabel Mazza, entonces gerente de la radio WHJB, afirmó haber visto una de esas fotos y la describió con las siguientes palabras: “Estaba muy oscuro y había muchos árboles alrededor y todo. Y no sé qué tan lejos estaba él del sitio. Pero vi la imagen de una suerte de cosa con forma de cono. Es la única vez en que la vi”.

Durante las siguientes semanas, Murphy se centró o interiorizó en el incidente, y escribió un documental radial llamado Object in the Woods (Objeto en el bosque), el cual mostraría sus experiencias personales y las entrevistas que había realizado durante aquella noche. Sin embargo, poco antes de que el documental fuese emitido, recibió la inesperada visita en su estación de radio de dos hombres vestidos con trajes negros, quienes se identificaron a sí mismos como funcionarios gubernamentales. Solicitaron hablar con él detrás de la puerta cerrada de una habitación trasera. La reunión duró unos 30 minutos. Una entonces empleada de la WHJB, de nombre Linda Foschia, recordó que los hombres confiscaron algunas de las cintas de audio de Murphy de esa noche, y nadie sabe qué les sucedió a las restantes fotografías. Una semana después de la visita, un agitado Murphy emitió una versión censurada del documental, la cual él afirmó en su introducción que había tenido que ser editada debido a que algunos entrevistados habían solicitado que sus declaraciones fuesen eliminadas de la transmisión por miedo a meterse en problemas con la policía y el Ejército. La nueva versión no contenía nada revelador, e incluso no mencionaba ningún objeto para nada. Mazza, y también la esposa de Murphy, recuerdan que el documental emitido era totalmente diferente de lo que el propio Murphy había escrito originalmente. Luego de la emisión, Murphy se volvió extrañamente desanimado y dejó de realizar cualquier investigación adicional sobre el caso y se negó a hablar con nadie sobre aquél otra vez, aunque nunca dio claras razones acerca de por qué decidió no hacerlo.

En Febrero de 1969 (poco más de tres años después del incidente de Kecksburg), mientras estaba cruzando una carretera, Murphy fue atropellado mortalmente por un automóvil no identificado cuyo conductor se dio a la fuga. El accidente ocurrió cerca de la ciudad californiana de Ventura, mientras Murphy se encontraba de vacaciones. Los ufólogos y teóricos de conspiración atribuyen a este accidente sin conexión aparente un acto para hacer desaparecer a un testigo ocular de un encuentro extraterrestre.

Reconstrucción artística de la sonda Kosmos 96 estrellándose en los alrededores de Kecksburg.

Investigaciones posteriores.

En el año 2003, el canal de televisión estadounidense Sci Fi Channel patrocinó un estudio científico del área y de los registros oficiales relacionados al incidente, con la ayuda de la ONG The Coalition for Freedom of Information.

El hallazgo más importante del equipo científico fue una línea de árboles dañados cuyas copas habían sido rotas, que llevaban hacia el sitio donde algunos testigos oculares habían dicho que el objeto se incrustó en el suelo junto al daño asociado a los árboles. Aún más, las muestras dendrocronológicas dataron el daño hacia 1965. Esto proveyó una prueba física de que algo que volaba podría haberse estrellado en el bosque en ese tiempo, después de haberse abierto paso impactando a través de algunos árboles, lo que contradiría la historia oficial de los militares de que nada se había encontrado. También se encontraron menores muestras adulteradas del suelo en el supuesto sitio en el objeto se estrelló. Esto podría apoyar la tesis de un supuesto aterrizaje suave controlado y eliminar el históricamente propuesto impacto de un objeto como un meteorito u otro objeto grande que hubiese golpeado el suelo pasivamente, el cual naturalmente habría creado un cráter de un tamaño más bien grande, además de daños de una cierta magnitud. No obstante, uno de los científicos del equipo de investigación por su parte sugirió que el hielo podría haber sido lo que habría dañado los árboles

Varios testigos oculares hablaron de una extendida presencia militar allí, acordonando el área y a veces amenazándolos, incluso a punta de pistola. El programa radial también emitió al aire las afirmaciones de algunos testigos, quienes habrían escuchado un fuerte y terrorífico grito mientras los soldados armados se aproximaban al objeto.

También hubo presión sobre la NASA para que liberase sus documentos históricos relacionados o pertinentes a dicho caso o incidente. Unas 40 páginas de estos documentos fueron liberadas el 1 de Noviembre de 2003, pero las mismas no fueron muy reveladoras. Sin embargo, existen documentos del Proyecto Libro Azul (Blue Book Project) de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos que indican que un equipo compuesto por militares y solo tres hombres de la Fuerza Aérea habría sido enviado desde una instalación de radar de la USAF cercana a la ciudad de Pittsburg para investigar el supuesto impacto de un meteorito en Elyra (no menciona directamente a Kecksburg). Estos informaron a los investigadores del Blue Book Project que no se había encontrado objeto alguno.

En Diciembre de 2005, justo antes del 40 aniversario del incidente OVNI de Kecksburg, la NASA emitió una declaración respecto de que habían examinado fragmentos metálicos del objeto y ahora la agencia espacial estadounidense afirmaba que eran o provenían de un “satélite soviético” que reingresaba a la atmósfera. David Steitz, portavoz de la NASA, además afirmó que se habían perdido los registros relacionados. Según un informe publicado por la agencia de noticias Associated Press Seitz dijo: “El objeto parecía ser un satélite ruso que reingresó en la atmósfera y se destruyó”

Esta nueva explicación de la NASA contradice la explicación oficial de 1965 de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos acerca de una bola de fuego proveniente de un meteoro y de que no se había logrado encontrar nada en Kecksburg. Aún más, tal afirmación contradice lo que Nicholas L. Johnson, el principal científico de la NASA especializado en restos orbitales, le dijo a la periodista Leslie Kean en 2003.

En Febrero de 2009 el programa UFO Hunters, emitido por el canal de cable de origen estadounidense The History Channel investigó este clásico incidente OVNI, junto a otro similar que habría sucedido en la localidad californiana de Needles. Entrevistaron a testigos, usaron equipos que no se habían usado en la investigación realizada en 2003 por el Sci Fi Channel, pero tampoco lograron encontrar nada nuevo o particularmente revelador. Por el contrario, el principal tema abordado por el documental fue la aparente gran presencia militar y el supuesto encubrimiento gubernamental.

Recreación artística del supuesto OVNI de Kecksburg.

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

Anuncios
 

Etiquetas: , ,

El Chupacabras

El Chupacabras es una criatura “legendaria” perteneciente al folclore americano, los primeros avistamientos se produjeron en Puerto Rico y desde ahí se extendieron a zonas norteñas como Maine o sureñas como Chile. Algunos de los avistamientos producidos de este críptido ha sucedido en el Norte de México y el Sur de Estados Unidos fueron identificados como perros afectados por sarna. Su nombre proviene del hábito reportado del animal de atacar y beber la sangre del ganado, especialmente de las cabras.

Historia.

El primer ataque reportado ocurrió en Marzo de 1995 en Puerto Rico. Ocho ovejas fueron descubiertas muertas, cada una con tres heridas de punción en el área del pecho y completamente drenadas de sangre. Unos meses más tarde, en Agosto, una testigo, Madelyne Tolentino, informó haber visto a la criatura en la ciudad puertorriqueña de Canóvanas, cuando se informó que murieron hasta 150 animales de granja y mascotas. En 1975, asesinatos similares en la pequeña ciudad de Moca se atribuyeron a El Vampiro de Moca. Inicialmente, se sospechó que los asesinatos fueron cometidos por un culto satánico; más tarde se reportaron más asesinatos en toda la isla, y muchas granjas informaron pérdida de vida animal. Se informó que a cada uno de los animales se le había sangrado el cuerpo mediante una serie de pequeñas incisiones circulares.

Al comediante y empresario puertorriqueño Silverio Pérez se le atribuye la acuñación del término Chupacabras poco después de que se informaran los primeros incidentes en la prensa. Poco después de los primeros incidentes reportados en Puerto Rico, se reportaron otras muertes de animales en otros países, como República Dominicana, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Panamá, Perú, Brasil, Estados Unidos y México.

Regiones donde se han producido avistamientos del Chupacabras.

Apariencia.

La descripción más común del chupacabras es la de una criatura similar a un reptil, que se dice que tiene una piel correosa o escamosa de color gris verdoso y afiladas espinas o plumas que le corren por la espalda. Se dice que mide aproximadamente entre 0,9 – 1,2 metros de altura, y se levanta y salta de manera similar a la de un canguro.

Otra descripción común del chupacabras es una extraña raza de perro salvaje. Esta forma es casi sin pelo y tiene una cresta espinal pronunciada, cuencas oculares inusualmente pronunciadas, colmillos y garras. A diferencia de los depredadores convencionales, se dice que el chupacabras drena toda la sangre del animal (y algunas veces los órganos) usualmente a través de tres agujeros en la forma de un triángulo que apunta hacia abajo, a través de uno o dos agujeros.

Representación del Chupacabras con la cabeza similar a la de los supuestos extraterrestres conocidos como los Grises.

Avistamientos.

Los avistamientos de chupacabras abundaron principalmente en la década de 1990, principalmente de 1995 – 1999. Es en esta época también en la que desde ámbitos ufológicos se intenta relacionar el caso de animales supuestamente muerto por chupacabras con el de las célebres mutilaciones de ganado, sucesos extraños en los que animales domésticos son muertos y mutilados bajo circunstancias que rozan o traspasan lo paranormal. De este modo se elaboraron algunas teorías en las que se afirmaba que el chupacabras era una especie de creación extraterrestre fuera de control en nuestro planeta.

Desde el año 2000 hasta nuestros días se han producidos multitud de avistamientos y casos que han querido ser relacionados con la supuesta presencia del chupacabras, no obstante, la gran parte de ellos han podido ser desmontados por investigadores y científicos. Animales muertos bajo extrañas circunstancias habían sido realmente víctimas de depredadores variados como perros domésticos, coyotes afectados severamente por sarna, híbridos de lobo y perro, híbridos de lobo y coyote, mapaches agresivos, etc.

También se ha llegado a asegurar en diversas ocasiones de la captura del chupacabras, no obstante ninguno de estos informes han sido corroborados, por lo que no son más que fraudes de personas confundidas y con ganas de llamar la atención.

Desmontando la leyenda.

Una investigación de cinco años de Benjamin Radford, documentada en su libro de 2011 Tracking the Chupacabra , concluyó que la descripción dada por la testigo original en Puerto Rico, Madelyne Tolentino, se basó en la criatura Sil perteneciente a la película de terror de ciencia ficción Species. La criatura alienígena Sil es casi idéntica a la cuenta del testigo del chupacabras de Tolentino y ella había visto la película antes de su informe: “Era una criatura que se parecía al chupacabras, con espinas en su espalda y todo… El parecido con el Chupacabras fue realmente impresionante”, informó Tolentino. Radford reveló que Tolentino “creía que las criaturas y los eventos que veía en Species “estaban ocurriendo en realidad en Puerto Rico en ese momento”, y por lo tanto concluye que “no se puede confiar en la descripción más importante dada del chupacabras”. Esto, según Radford, socava seriamente la credibilidad del chupacabras como animal real.

Además, los informes de animales muertos por la supuesta acción del chupacabras nunca fueron confirmados por una necropsia, la única forma de concluir que el animal fue drenado de sangre. Un análisis realizado por un veterinario de 300 víctimas reportadas del chupacabras descubrió que no habían sido desangradas.

Radford dividió los informes de chupacabras en dos categorías: Los informes de Puerto Rico y América Latina donde se atacó a los animales y se supone que se extrajo su sangre, y los informes en los Estados Unidos de mamíferos, principalmente perros y coyotes con sarna, que la gente llama “chupacabras” debido a su apariencia inusual.

A finales de Octubre de 2010, el biólogo de la Universidad de Michigan Barry O’Connor concluyó que todos los informes de chupacabras en los Estados Unidos eran simplemente coyotes infectados con el parásito Sarcoptes scabiei, cuyos síntomas explicarían la mayoría de las características del chupacabras: Se quedarían con poca piel, piel engrosada y olor rancio. O’Connor teorizó que los ataques a las cabras ocurrieron “porque estos animales están muy debilitados, les será difícil cazar. Por lo tanto, pueden verse obligados a atacar al ganado porque es más fácil que atropellar a un conejo o un ciervo”.

Aunque varios testigos llegaron a la conclusión de que los ataques no podían ser obra de perros o coyotes porque no habían comido a la víctima, esta conclusión es incorrecta. Tanto los perros como los coyotes pueden matar y no consumir a la presa, ya sea porque no tienen experiencia o debido a una lesión o dificultad para matar a la presa. La presa puede sobrevivir al ataque y morir luego de hemorragia interna o shock circulatorio. La presencia de dos agujeros en el cuello, correspondientes a los dientes caninos, es de esperar, ya que esta es la única forma en que la mayoría de los carnívoros terrestres tienen que atrapar a sus presas.

Hay informes de perros mexicanos sin pelo perdidos confundidos con chupacabras.

Animales enfermos como el que vemos en la imagen son confundidos en ocasiones por pura ignorancia con seres más fantásticos que reales como el Chupacabras.

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 

Etiquetas: , , ,

Encuentro OVNI de Westall

En 1966 más de doscientos estudiantes y profesores de dos escuelas de Melbourne (Australia) supuestamente vieron un platillo volador que descendió en un campo de hierba que luego ascendió sobre un barrio de las afueras. Por desgracia no existen imágenes de este fenómeno, pero los testigos todavía se reúnen para hablar de ello, tal y como ocurrío en 2006 para celebrar el 40º aniversario de dicho avistamiento.

Descripción.

Ocurrido el 6 de Abril de 1966 en Melbourne, Victoria, Australia. Alrededor de las 11:00 de la mañana durante aproximadamente 20 minutos, más de 200 estudiantes y maestros de dos escuelas estatales (presuntamente) presenciaron un objeto volador inexplicable que descendió a un cercano campo abierto de hierba silvestre. Dicho campo estaba ubicado junto a un bosquecillo de pinos en un área conocida como The Grange (ahora una reserva natural). Según los informes, el objeto ascendió al cabo de unos minutos en dirección Noroeste hacia el suburbio de Clayton South (Victoria).

Tras completar una actividad deportiva en el óvalo principal, un objeto, descrito como un platillo gris, hizo aparición según los testigos. Se dijo que se había visto una nave de un ligero color púrpura y que era aproximadamente del doble del tamaño de un automóvil familiar. Las descripciones de los testigos fueron mixtas: Andrew Greenwood, un profesor de ciencias, le dijo a The Dandenong Journalen que vio un disco plateado-verde. Según testigos, el OVNI descendía y luego cruzaba y sobrevolaba la esquina Suroeste de la escuela secundaria, yendo en dirección Sudeste, antes de desaparecer de la vista cuando descendía detrás de un grupo de árboles y hacia el campo abiero de The Grange, frente de la Escuela Estatal Westall. Después de un corto período (aproximadamente 20 minutos), el objeto, con testigos que sumaron más de 200, subió a gran velocidad y partió hacia el Noroeste. A medida que el objeto ganaba altura, algunos relatos lo describen como perseguido desde la escena por cinco aviones no identificados que lo rodeaban.

Dibujo de Victor Zakruzny del OVNI avistado en Westall.

El caso en los medios de comunicación.

El Diario Dandenong cubrió el encuentro en detalle y publicó dos historias de primera página. El primero fue el 14 de Abril y el siguiente el 21 de Abril.

El periódico The Broadsheet publicó un pequeño artículo sobre el incidente de Westall el 7 de Abril de 1966, en la página 6: “Un objeto volador no identificado visto sobre la zona de Clayton-Moorabbin ayer por la mañana podría haber sido un globo meteorológico. Cientos de niños y varios maestros de la escuela Westall, Clayton, observaron el objeto durante el descanso de la mañana”.

El periódico también afirmó que varios aviones pequeños volaban alrededor del supuesto OVNI. Sin embargo, un informe posterior mostró que ningún piloto comercial, privado o RAAF había indicado algo inusual en el área. The Weather Bureau lanzó un globo en Laverton a las 8:30 de la mañana y el viento del Oeste que soplaba en ese momento podría haberlo movido al área donde se informó el avistamiento”. Testigos e investigadores se sorprendieron cuando The Sun News-Pictorial (un tabloide) no publicó ninguna historia, sin embargo The Age (un periódico) sí lo hizo.

Los periódicos The Sun y The Herald, aunque no mencionaron el incidente de Westall, publicaron dibujos animados en las ediciones del día siguiente que no reflejaban los fenómenos del platillo volante.

Página del diario The Dandenong Journal relatando que el misterio acerca del avistamiento OVNI de Westall prosigue a pesar de haber transcurrido una semana de investigaciones.

Investigación no oficial.

El supuesto avistamiento fue investigado por dos grupos: La Victorian Flying Saucer Research Society (VFSRS) y Phenomena Research Australia (PRA). Ambos grupos lo describieron como uno de los principales casos de OVNIS inexplicables en Australia. El equipo de VFSRS llegó al sitio el 8 de Abril y habló con los estudiantes. El VFSRS imprimió una imagen y un pequeño informe en su revista Australian UFO Bulletin en Diciembre de 2000. Un investigador, Brian Boyle (PRA), llegó al sitio el 9 de Abril con otros cuatro investigadores del ejército. Boyle hizo varias entrevistas, que grabó en cinta durante varios días y tomó muestras de la marca de fondo. Estos investigadores pudieron hablar con muchos de los testigos durante las vacaciones de Pascua (8 – 11 de Abril).

Explicaciones.

Aunque algunos testigos informaron de cinco aeronaves tipo Cessna alrededor del objeto, los investigadores no pudieron encontrar ningún registro de dichos aviones. El aeropuerto de Moorabbin, que está a 4,76 kilómetros (Sudoeste) de la ubicación, fue verificado pero ninguna aeronave de ese aeropuerto ingresó al espacio aéreo. La RAAF también informó que no hubo actividad militar en esa área.

Por el contrario los escépticos australianos expusieron la hipótesis de que el OVNI podría haber sido un avión militar experimental. Sugieren que puede haber sido una especie de paracaídas de nailon, como un calcetín de viento, remolcado por un avión para que otros lo persiguieran y que la RAAF local supiese que estaba en uso en ese momento.

Dibujo de Less Whitmore representando lo sucedido en Westall el 6 de Abril de 1966.

El parque recreativo infantil The Grange Reserve en Westall se ha diseñado como conmemoración al avistamiento OVNI sucedido allí mismo.

Fuentes: Wikipedia, theconversation.comweekendnotes.com, elaboración propia.

 

Etiquetas: , ,

El Monstruo de Enfield

Con el nombre de Monstruo Enfield se conoce a una criatura no identificada notificada en diversos informes y avistamientos en los alrededores de Enfield (Illinois, Estados Unidos), en Abril de 1973. Los mencionados informes fueron cubiertos ampliamente por los medios de comunicación en ese momento, y algunos sugirieron que podrían haber sido causados ​​por un mono salvaje o un canguro fugado de algún zoo o circo.

Utilizado como un estudio de caso para un documento sobre el contagio social en 1978, los sociólogos citan este extraño episodio como un ejemplo de comportamiento colectivo donde un grupo o multitud puede verse afectado por la propagación de “emociones grupales” como “pánico, histeria, visiones colectivas, y casos extremos de sugestionabilidad”.

Informes.

Alrededor de las 9:30 de la noche del 25 de Abril de 1973, Henry McDaniel escuchó un sonido como de rasguño en la puerta de su casa. Miró hacia afuera y vio algo que pensó que podría ser un oso. Tomando un arma y una linterna, se dirigió hacia afuera de la casa y a pesar del fuerte viento, pude ver a una extraña criatura entre dos rosales. Más tarde él mismo afirmaría: “Tenía tres piernas, un cuerpo corto, dos pequeños brazos cortos y dos ojos rosados ​​grandes como linternas. Tenía cuatro pies y medio de alto (1,37 metros) y era de color grisáceo”. Añadió más tarde que era “casi como un cuerpo humano”.

McDaniel disparó cuatro tiros contra la criatura, un disparo lo golpeó y causó un silbido fuese emitido por el supuesto ser, silbido “parecido a un gato montés”, antes de huir hacia un terraplén ferroviario cercano, cubriendo 15 metros en tres saltos. McDaniel llamó a las autoridades locales que descubrieron huellas en la suave tierra cerca de la casa, que McDaniel describió como una forma de perro, con seis almohadillas en los pies. La policía consideró que McDaniel era “racional y sobrio” en su informe del incidente. En una entrevista de prensa posterior, McDaniel aseguró tajante: “Si lo encuentran, encontrarán más de uno y no serán de este planeta, puedo decírtelo”.

A los investigadores que interrogaban a residentes cercanos se les dijo que Greg Garrett, un vecino de McDaniel de diez años, afirmó haber encontrado a la criatura media hora antes de que McDaniel lo hiciera, y que la criatura se había puesto en pie y destrozado sus zapatillas de tenis. Posteriormente, el chico le dijo a los investigadores de la Universidad de Western Illinois que su informe era un engaño “para burlarse del Sr. M y divertirse con un periodista de fuera de la ciudad”.

Dos semanas después, el 6 de Mayo, McDaniel llamó a la estación de radio WWKI para reclamar haber visto a la criatura otra vez, a las 3 de esa mañana. Estaba negociando los caballetes de las vías del ferrocarril cerca de su casa, y McDaniel dijo: “Vi algo que se movía en la vía del tren y allí estaba parado. No le disparé ni nada. Empezó por el ferrocarril. Estaba como rastreando. No tenía prisa ni nada “. Un grupo de búsqueda que incluía al director de noticias de WWKI, Rick Rainbow exploró el área ese mismo día e informó haber observado a una criatura “simiesca” parada en un edificio abandonado cerca de la casa de McDaniel. Afirmaron haber hecho una grabación de los gritos de la criatura y dispararon un tiro antes de que huyera. El criptozoólogo Loren Coleman investigó el caso y la grabación de sonido.

Dos días más tarde, un día después de que McDaniel fuera entrevistado en la radio local, la prensa de Enfield informó que se llamó a la policía para investigar los informes de disparos y arrestó a cinco jóvenes de fuera de la ciudad que habían venido a la ciudad para fotografiar a la criatura, llevando escopetas y rifles “para autoprotección”. Estas personas afirmaron haber avistado a la criatura. El alguacil del condado White desestimó los informes de esta como una “expedición de caza de monstruos” como una exageración, diciendo que los hombres simplemente estaban “bebiendo y levantando el infierno”, mencionando al monstruo sólo brevemente durante el interrogatorio. Los hombres fueron acusados ​​de violaciones de las leyes de caza.

Recreación del rostros del Monstruo de Enfield.

Vías del tren de Enfield.

Reacciones y conclusiones.

Los incidentes fueron ampliamente informados en la prensa en ese momento. Aparecieron en periódicos de todo el estado el 27 de Abril de 1973, y el 7 de Mayo hubo una entrevista en la estación de radio WGN, Chicago y artículos en el Chicago Daily News, el Moline DispatchChampaign-Urbana Courier y Alton Telegraph. Hubo artículos anteriores en el Carmi Times, y un resumen actualizado de los eventos apareció en Reading Eagle de Pensilvania en Agosto de 1973. Después del arresto de los cinco hombres que habían llegado para cazar a la criatura, los residentes de Enfield expresaron sus temores de que la cobertura de la prensa llevara a más “cazadores de monstruos”, los cuales podrían disparar por error a ciudadanos o ganado.

Se sugirió que la criatura pudo haber sido un canguro escapado de un zoológico cercano, lo que explicaría la descripción de las “tres patas”, ya que las colas de los canguros parecen una tercera pierna. Pero McDaniel fue inflexible en ello, la criatura “no era ningún canguro”. Aseguró que él mismo había tenido un canguro como mascota mientras estaba en el servicio militar en Australia, señalando con conocimiento de causa que los canguros tienen caras estrechas y las huellas que dejan aparecen con marcas de garras. Después de la cobertura de los medios de la criatura, un hombre de Ohio se puso en contacto con un periódico local que afirmaba que la criatura podría haber sido su canguro mascota, Macey, que había sido robada o perdida un año antes.

Unos días después del evento, United Press International citó a un estudiante de antropología que sugirió que la criatura podría haber sido un simio salvaje, señalando que tales animales habían sido reportados en todo el área de Mississippi desde 1941.

En 1978, investigadores de Western Illinois University, encabezados por David L. Miller, investigaron y analizaron el incidente y lo publicaron como un caso de estudio sobre el contagio social. Los investigadores encontraron que no había más de tres informes de primera mano sobre el caso, los cuales (supuestamente) había sido posteriormente exagerados por las noticias y los chismes locales, convirtiendo en una “epidemia” de histeria el caso.

Otros investigadores menos ortodoxos han sugerido que el monstruo se asoció con una avalancha de avistamientos de ovnis que supuestamente plagaron la región durante el mismo período, y aquellos con una inclinación más sobrenatural han afirmado que esta bestia – con su tendencia a ser agresiva con los humanos y tratar de romper en sus hogares: tiene todas las características de un ataque clásico de “demonio”. También se debe tener en cuenta que entre los años de 1941 y 1942, en el tranquilo pueblo de Mt. Vernon (a menos de 40 millas de Enfield) hubo una serie similar de encuentros que involucraron a una bestia anómala que “saltaba” y aterrorizaba a la población local y que supuestamente era responsable de numerosas muertes de animales en la región. Diversos testigos de estos avistamientos afirmaron que el ser era vagamente parecido a un babuino.

Recreación del Monstruo de Enfield.

Fuentes: Wikipedia, Cryptid Wiki, elaboración propia.

 

Etiquetas: , , ,

Los Annunaki

Los Anunnaki (antigua transcripción acadia por el sumerio Anunna) son un grupo de deidades sumerias y acadias identificados en los textos como los Anunna y con los Igigi, los dioses menores.

El nombre Anunnaki se deriva de An, el dios sumerio del cielo. Se creía que los Anunnaki eran descendientes de An y su consorte, la diosa de la tierra Ki. Samuel Noah Kramer identifica Ki con la diosa madre sumeria Ninhursag, afirmando que originalmente eran la misma figura. El más antiguo de los Anunnaki fue Enlil, el dios del aire y el principal dios del panteón sumerio. Los sumerios creían que, hasta que Enlil nació, el cielo y la tierra eran inseparables. Entonces, Enlil dividió el cielo y la tierra en dos y se llevó la tierra mientras su padre An arrastraba el cielo.

Según la mitología mesopotámica, los Anunna eran, inicialmente, los dioses más poderosos y vivían con Anu en el cielo. Posteriormente, sin que se haya establecido un motivo claro de este cambio, fueron los Igigi los considerados como dioses celestes mientras el término Anunna se empleaba para designar a los dioses del Inframundo, especialmente a siete dioses que hacían la función de jueces del mismo.

Adoración e iconografía.

Los Anunnaki se mencionan principalmente en textos literarios y aún no se ha descubierto mucha evidencia que respalde la existencia de algún culto a ellos. Esto se debe probablemente al hecho de que cada miembro de los Anunnaki tenía su propio culto individual, separado de los demás.

De manera similar, aún no se han descubierto representaciones de los Anunnaki como grupo, aunque se han identificado algunas representaciones de sus miembros individuales. Las deidades en la antigua Mesopotamia casi siempre se representaban con una especie de cascos con cuernos, que consistían en hasta siete pares superpuestos de cuernos de buey. También a veces se los representaba vestidos con adornos elaborados de oro y plata cosidos entre ellos.

Los antiguos mesopotámicos creían que la estatua de un dios era la encarnación física del dios mismo. Como tal, las estatuas de culto recibían atención constante y se les asignó a un grupo de sacerdotes para atenderlas. Estos sacerdotes vestían las estatuas y colocaban banquetes delante de ellas para que pudieran “comer”. Se creía que el templo de una deidad era el lugar de residencia literal de dicha deidad. Los dioses tenían botes, barcazas de tamaño normal que normalmente se almacenaban dentro de sus templos y se usaban para transportar sus estatuas de culto a lo largo de las vías fluviales durante varios días de fiestas religiosas. Los dioses también tenían carros, que se usaban para transportar sus estatuas de culto por tierra. A veces la estatua de culto de una deidad sería transportada al lugar de una batalla para que el respectivo dios pudiera ver el desarrollo de la batalla.

Mitología sumeria.

Los primeros usos conocidos del término Anunnaki provienen de inscripciones escritas durante el reinado de Gudea y la Tercera Dinastía de Ur. En los textos más antiguos, el término se aplica a las deidades más poderosas e importantes en el panteón sumerio: Los descendientes del dios del cielo An. Este grupo de deidades probablemente incluyó a los “siete dioses que decretan”: An, Enlil, Enki, Ninhursag, Nanna, Utu e Inanna.

A los Anunnaki generalmente sólo se los conoce como un grupo cohesionado en textos literarios y se ha descubierto muy poca evidencia que respalde la existencia de cualquier culto dedicado a ellos como grupo. Aunque ciertas deidades se describen como miembros de los Anunnaki, ninguna lista completa de los nombres de todos los Anunnaki ha sobrevivido hasta nuestros días. Además, los textos sumerios describen a los Anunnaki de forma inconsistente y no están de acuerdo en cuántos Anunnaki había o cuál era su función divina.

Originalmente, los Anunnaki parecen haber sido deidades celestiales con inmensos poderes. En Enki y el Orden Mundial, los Anunnaki “le rinden homenaje” a Enki, cantan himnos de alabanza en su honor y “toman sus viviendas” entre la gente de Sumer. La misma composición declara repetidamente que los Anunnaki “decretan los destinos de la humanidad”.

Prácticamente todas las deidades principales en el panteón sumerio eran consideradas como patronas de una ciudad específica y se esperaba que protegieran los intereses de esa ciudad. Se creía que la deidad residía permanentemente dentro del templo de esa ciudad. Un texto menciona hasta cincuenta Anunnaki asociados con la ciudad de Eridu. En el Descenso de Inanna al Inframundo, solo hay siete Anunnaki, que residen dentro del Inframundo y sirven como jueces. Inanna se enfrenta un juicio ante ellos; la consideran culpable de arrogancia y es condenada a muerte.

Las principales deidades en la mitología sumeria también se asociaron con cuerpos celestes específicos. Se creía que Inanna era el planeta Venus, Utu el Sol, Nanna la Luna. An, Enki y Enlil no estaban asociados con planetas particulares porque se creía que eran las encarnaciones del cielo mismo.

Anzu perseguido por Ninurta (hijo de Enlil). El mito de Ninurta se remonta a los albores de la antigua Sumeria. (Fotografía/grabado de 1853, Nínive).

Mitología acadia.

Más tarde, los textos acadios siguen el mismo retrato de los Anunnaki del Descenso de Inanna al Inframundo, representándolos como deidades ctónicas del Inframundo. En la Epopeya de Gilgamesh, Utnapishtim describe a los Anunnaki como siete jueces del Inframundo, quienes incendian la tierra a medida que se acerca la tormenta. Más tarde, cuando llega el diluvio, Ishtar y los Anunnaki lloran por la destrucción de la humanidad. En el Descenso de Ishtar al Inframundo, Ereshkigal comenta que ella “bebe agua con los Anunnaki”. Más tarde en el mismo poema, Ereshkigal ordena a su sirviente Namtar que traiga a los Anunnaki de Egalgina, para “decorar los escalones del umbral con coral”, y para “sentarlos en tronos de oro”.

Cilindro acadio que representa a tres miembros de los Annunaki: Inanna, Utu y Enki (2.300 a. C.).

Babilonia.

Durante el Período Babilónico Antiguo, se introduce un nuevo conjunto de deidades conocidas como los Igigi. La relación entre los Anunnaki y los Igigi no está clara. En algunas ocasiones, los nombres parecen usarse como sinónimos, pero en otros escritos, como El poema de Erra, hay una clara distinción entre los dos. En la tardía epopeya Akadia Atra-Hasis, los Igigi son la sexta generación de los dioses que se ven obligados a realizar trabajo para los Anunnaki. Después de cuarenta días, el rebelde Igigi y el dios Enki, uno de los Anunnaki, crean humanos para reemplazarlos

Desde el Período Babilónico Medio en adelante, el nombre Anunnaki se aplicó generalmente a las deidades del Inframundo; mientras que el nombre Igigi se aplicó a las deidades celestiales. Durante este período, las deidades del Inframundo Damkina, Nergal y Madānu aparecen como las más poderosas entre los Anunnaki, junto a Marduk, el dios nacional de la antigua Babilonia.

En el Enuma Eliš de Babilonia, Marduk asigna a los Anunnaki sus posiciones. Una versión babilónica tardía de la épica menciona 600 Anunnaki del Inframundo, pero solo 300 Anunnaki del cielo, lo que indica la existencia de una compleja cosmología del Inframundo. En agradecimiento, los Anunnaki, los “Grandes Dioses”, construyen Esagila, un “espléndido” templo dedicado a Marduk, Ea y Ellil. En el Poema de Erra del Siglo VIII antes de Cristo, los Anunnaki son descritos como los hermanos del dios Nergal y son representados como antagónicos hacia la humanidad.

Código de Hammurab que representa al dios Marduk sentado frente al conquistador babilonio. Como deidad de la justicia, Marduk entrega a Hammurabi las leyes que debían seguir los hombres.

Mitología hurrita e hitita.

En la mitología hurrita e hitita, se creía que la generación más antigua de dioses había sido desterrada por los dioses más jóvenes al Inframundo, donde fueron gobernados por la diosa Lelwani. Los escribas hititas identificaron estas deidades con los Anunnaki. En hurrita antiguo, los Anunnaki se conocen como karuileš šiuneš, que significa “antiguos dioses antiguos”, o kattereš šiuneš, que significa “dioses de la tierra”. Los antiguos dioses juraban a menudo tratados hititas y hurritas a fin de garantizar el cumplimiento de los juramentos. En el mito de Ullikummi, los viejos dioses buscan el arma que se usó para separar los cielos de la tierra.

Aunque los nombres de los Anunnaki en los textos hurritas e hititas con frecuencia varían, siempre son ocho. En un ritual hitita, los nombres de los antiguos dioses se enumeran como: “Aduntarri el adivino, Zulki el sueño interprensa, Irpitia Señor de la Tierra, Narā, Namšarā, Minki, Amunki y Āpi”. Los antiguos dioses no tenían ningún culto identificable en la religión hurrio-hitita; en cambio, los hurritas y los hititas trataron de comunicarse con los antiguos dioses a través del sacrificio ritual de un lechón en un pozo excavado en el suelo. Los antiguos dioses a menudo se invocaban para realizar purificaciones rituales.

Relieve de Yazilikaya representando a los 12 dioses del Inframundo.

En la moderna (pseudo)historia.

La reinvención del término de los Anunna a través de su forma acadia, Anunnaki, surgió en 1964, tras la publicación del libro Mesopotamia antigua: Retrato de una civilización muerta, del asiriólogo Adolph Leo Oppenheim, quién popularizó este concepto ​que fue tomado por distintos blogs y personajes del mundo esotérico y de pseudociencias de Internet.

El azerbaiyano Zecharia Sitchin publicó una decena de libros conocidos como Crónicas de la Tierra a partir de los años 1970. En ellos, supuestamente quedaban traducidas tablas sumerias de escritura cuneiforme y textos bíblicos en su escritura original.

En el libro El 12º Planeta (1976) narra la llegada de los Anunnaki a la Tierra procedentes de un supuesto planeta llamado Nibiru (el cual se acerca a la Tierra cada 3.600 años) hace unos 450.000 años: Seres altos de unos 3 metros de altura de piel blanca, cabellos largos y barba, quienes se habrían asentado en Mesopotamia y que, por ingeniería genética, aceleraron la evolución del Neanderthal a Homo Sapiens aportando su propia genética, por la necesidad de tener trabajadores esclavos.

Según las teorías de Sitchin basadas en sus reinterpretaciones personales, y en lo que cree que debe leerse en los escritos sumerios sobre el origen del planeta Tierra, Nibiru (Marduk para los babilonios) fue capturado por la órbita de Neptuno (EA). Ingresó en nuestro sistema solar contrariamente al sentido en el cual giran los demás planetas (en contra de las agujas del reloj) y varios de los satélites del “planeta intruso” impactaron con la Tierra (Tiamat) partiéndola en dos, y desplazándola de su órbita natural. Con el tiempo, nuestro planeta, iría adquiriendo la forma como lo conocemos hoy día, y los restos de la colisión serían el cinturón de asteroides. Según dice Sitchin, en los textos sumerios se hablaría de una raza extraterrestre (los Anunnaki), que habrían creado a los humanos para que trabajaran como esclavos en sus minas de África (y en otros lugares de la tierra como América del Sur y Mesoamérica), con el fin de obtener minerales y metales, principalmente oro.

Zecharia Sitchin posando con un presunto cilindro de 6.000 años de antigüedad.

Según su reinterpretación, los de “cabeza negra” de Sumeria fueron creados por esos seres, al mezclar las esencias de vida del hombre/mujer simio y los Anunnaki. El proceso consistía en “fijar” sobre la criatura ya existente la “imagen” (la composición genética, interna) de los Anunnaki; es decir, implementar mejoras en el hombre/mujer simio mediante manipulación genética y, adelantándose así a los acontecimientos evolutivos, darle vida al “hombre”, al Homo sapiens. El término “cabezas negras” es el autónimo que los sumerios utilizaban para referirse a ellos mismos. Se veían así mismos como esclavos al servicio de los dioses, que los habrían creado para que trabajaran para ellos. Todo ello, según la reinterpretación personal de Sitchin.

Según los escritos de Sitchin, la tecnología y poder de los Anunnaki aún no habría sido superada, planteando que podían efectuar viajes espaciales y manejar la ingeniería genética hace 450 000 años, y que habrían dejado sus rastros en toda la Tierra con tecnología aún desconocida, por ejemplo, en la construcción de pirámides (egipcias, mayas, aztecas y chinas), en el círculo megalítico de Stonehenge, en el “puerto espacial de Baalbeck”, en las líneas de Nazca y en Machu Pichu. Las tablillas sumerias se refieren a la gente de cabeza negra que fueron creados en una región geográfica llamada AB.ZU. (Mundo Inferior o Hemisferio Sur), Sitchin pensaba que correspondía a África del occidental. Sin embargo, el AB.ZU, para los sumerios, no es una región geográfica, sino es el principio primordial masculino del agua dulce de los acuíferos subterráneos.

Las suposiciones de Sitchin han sido descartadas en general por toda la comunidad científica, historiadores y arqueólogos, los cuales están en desacuerdo con su “traducción” de textos antiguos y su comprensión errónea de la física.

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 
 

Etiquetas: , , ,

El Monstruo de Flatwoods

Con los nombres de Monstruo de Flatwoods, Monstruo del Condado de Braxton o Fantasma de Flatwoods se conoce a una supuesta entidad paranormal avistada en la ciudad de Flatwoods, ubicada en el Condado de Braxton (Virginia Occidental, Estados Unidos), el 12 de Septiembre de 1952. Muchos investigadores de la ufología consideran este avistamiento como un encuentro en la tercera fase.

La mayoría de las descripciones dadas de la entidad nos hablan de una criatura de al menos 2,1 metros de altura, cuerpo negro y cara oscura pero con dos ojos (no humanos) que resplandecían intensamente. Los testigos describieron la cara del ser como alargada y de grandes proporciones, al parecer con una capucha que le cubría parte de la cabeza y con forma similar a la de un as de picas. El cuerpo de la criatura fue descrito como “inhumano”, vestido con una especie de túnica o exoesqueleto con forma de falda, oscuro y plisado. Algunos relatos indicaron que el supuesto ser no tenía brazos visibles, mientras que otros informaron de unos largas extremidades superiores, que sobresalían de la parte delantera de su cuerpo, extremidades acabadas en largos dedos con forma de garra.

Dibujo del Monstruo de Flatwoods tal y como fue descrito por los testigos.

Avistamiento.

Todo comenzó la noche del 12 de Septiembre d 1962, a las 7:15 de la tarde-noche, dos hermanos, Edward y Fred May, y su amigo Tommy Hyer (de 13, 12 y 10 años, respectivamente) presenciaron un objeto brillante cruzando el cielo. Dicho objeto pareció detenerse en la propiedad del agricultor local G. Bailey Fisher. Al ver el supuesto OVNI, los muchachos fueron a la casa de la madre de los hermanos May, Kathleen May, donde contaron la historia de que habían observado un OVNI aterrizar en las colinas. A partir de ahí, la Sra. May, acompañada por los tres niños, los niños locales Neil Nunley (14) y Ronnie Shaver (10), y Eugene Lemon, guardia nacional de Virginia Occidental de 17 años, se dirigieron a la granja Fisher en un esfuerzo por localizar lo que fuese que los muchachos habían visto.

El perro de Lemon se alejó de la vista del grupo y empezó a ladrar, poco después regresó con el rabo entre las piernas. Después de recorrer unos 400 metros, el grupo llegó a la cima de una colina, donde, según diversos informes, vieron una gran y pulsante “bola de fuego” de alrededor de 15 metros de diámetro a su derecha. También detectaron una niebla penetrante que hizo que sus ojos y narices ardieran de forma muy incómoda. Lemon notó entonces dos pequeñas luces a la izquierda del objeto, debajo de un roble cercano y dirigió su linterna hacia ellos, revelando a la supuesta criatura, criatura que May aseguró que se dirigía hacia ellos. Otras fuentes nos hablan de que el extraño ser emitó un agudo silbido antes de deslizarse hacia el grupo, antes de cambiar repentinamente la dirección marchando hacia la luz roja. En este punto el grupo huyó por el pánico.

Al regresar a casa, la Sra. May contactó con el Sheriff local Robert Carr y con A. Lee Stewert, co-propietario del Braxton Democrat, un periódico local. Stewert realizó una serie de entrevistas y regresó al sitio con Lemon más tarde esa noche, donde informó que “había un olor enfermizo, quemado y metálico que aún prevalecía”. El Sheriff Carr y su diputado Burnell Long registraron el área por separado, pero informaron que no encontraron ningún rastro del encuentro aparte del olor. Temprano a la mañana siguiente del 13 de Septiembre, Stewert visitó por segunda vez el sitio del encuentro y descubrió dos huellas alargadas en el barro, así como rastros de un espeso líquido negro. Inmediatamente los denunció como posibles signos del aterrizaje de un platillo volante basado en la premisa de que la zona no había sido sometida a tráfico de vehículos durante al menos un año. Más tarde se reveló que las pistas probablemente fueron las de una camioneta Chevrolet de 1942 conducida por el ciudadano local Max Lockard, que había ido al sitio para buscar a la criatura unas horas antes del descubrimiento de Stewert.

Después del evento, William y Donna Smith, investigadores asociados a Civilian Saucer Investigation (Los Ángeles, California), obtuvieron una serie de relatos de testigos que afirmaron haber experimentado un fenómeno similar o relacionado. Estos testimonios incluyeron la historia de una madre y su hija de 21 años, quienes afirmaron haber encontrado una criatura con el mismo aspecto y olor una semana antes del incidente del 12 de Septiembre. Según los informes, el encuentro afectó tanto a la hija que estuvo confinada en el Hospital de Clarksburg durante tres semanas. También recogieron una declaración de la madre de Eugene Lemon, en la que dijo que, en el momento aproximado del accidente, su casa había sido sacudida violentamente y su radio se había cortado durante unos 45 minutos.

Dibujo de Fred May del Monstruo de Flatwoods.

Después de encontrarse con la criatura, varios miembros del grupo del 12 de Septiembre, informaron haber sufrido síntomas similares, que persistieron durante algún tiempo y que atribuyeron a haber sido expuestos a la niebla emitida por la criatura. Los síntomas incluyeron irritación de la nariz e hinchazón de la garganta. Lemon sufrió vómitos y convulsiones durante toda la noche, y tuvo dificultades y malestar en su garganta durante varias semanas después del “encuentro”. Un médico que trató a varios de los testigos informó que algunos de los síntomas eran similares a los de víctimas de gas mostaza, aunque tales síntomas son también comúnmente encontrados en pacientes de histeria, pudiendo ser provocados por exposición a un evento traumático o muy impactante. Esta última explicación es ampliamente aceptada entre los escépticos de este caso.

Kathleen May junto a un dibujo del Monstruo de Flatwoods.

Recorte de periódico hablando sobre el encuentro con el supuesto Monstruo de Flatwoods.

Monstruo de Frametown.

El 13 de Septiembre d 1952, un día después del avistamiento del Monstruo de Flatwoods, una pareja que conducía por las montañas de Frametown (Virginia Occidental) sufrieron un percance, su automóvil se detuvo inexplicablemente y se negaba a arrancar de nuevo. Momentos más tarde, un olor de azufre quemado engulló el área y enfermó al hombre y la esposa, observando cómo extrañas cargas eléctricas llenaron el aire, observando cómo un OVNI aparecía en mitad de la noche, y detrás de él una extraña criatura de aspecto “reptiliano” se les aproximaba. El ser de cintura para abajo era muy similar al Monstruo de Flatwoods pero de cintura hacia arriba tenía el mencionado aspecto de reptil. A esta criatura se la conoce con el nombre de Monstruo de Frametown.

Recreación del Monstruo de Frametown.

Posibles explicaciones.

En el año 2000, Joe Nickell del grupo de investigación paranormal CSICOP (Committee for the Scientific Investigation of Claims of the Paranormal) concluyó que la luz brillante en el cielo reportada por los testigos el 12 de Septiembre probablemente fue meteorito, que la luz roja pulsante era quizá una señal de navegación y alerta de peligro de alguna aeronave y que la criatura descrita por los testigos se parecía mucho a una lechuza. Las conclusiones de Nickell son compartidas por varios otros investigadores, inclusive por la Fuerza Aérea estadounidense.

Cabe destacar que la noche del 12 de septiembre se avistó un meteoro que había sido observado a través de tres estados, Maryland, Pensilvania y Virginia Occidental, y había sido erróneamente reportado como un avión estrellado al lado de una colina en Elk River; aproximadamente 17 kilómetros al Suroeste de la ubicación del avistamiento de Flatwoods. Tres destellos de señalización aérea rojos fueron también visibles en área de los avistamientos, justificando posiblemente la luz roja palpitante vista por los testigos, y el tinte rojo de la cara de la criatura.

La forma, el movimiento, y los sonidos informados por testigos fueron también coherentes con la silueta, con la pauta de vuelo, y con el sonido de una lechuza asustada encaramada en una rama; llevando a los investigadores a concluir que el follaje debajo del búho puede haber creado la ilusión de las porciones bajas de la criatura (descrita como una falda verde plisada). Los investigadores concluyeron también que la incapacidad de los testigos para convenir en si la criatura tenía armamentos, combinado con el informe de Kathleen May que aquello tenía “pequeñas manos, como garras” que “extendió frente a él” emparejó también la descripción de una lechuza con sus garras agarradas a una rama del árbol.

Hubo explicaciones alternativas incluidas posteriormente por los medios locales; de que el grupo del 12 de septiembre había presenciado el impacto de un meteoro que tuvo como resultado una nube de vapor hecha por el hombre, y de que Kathleen May y sus hijos (recordada algún tiempo después del incidente) habían visto alguna clase de avión secreto de gobierno.

Algunos investigadores han querido ver similitudes entre este caso con el del Mothman y con el caso de los Duendes de Hopkinsville, siendo estos tres unos de los expedientes más célebres en la ufología pero también en lo referente a la criptozoología en Estados Unidos y en el mundo.

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 

Etiquetas: , , , ,

OVNI sobre Madrid de 1968

El avistamiento OVNI sobre Madrid del 5 de Septiembre de 1968 es el primer y más documentado caso de este calibre sobre la capital de España. Ese día el Sol estaba a punto de esconderse por el horizonte de la capital cuando un objeto volador no identificado se alza en el cielo. El extraño cuerpo tiene forma de un globo esférico, permanece estático e iluminado. Conforme el tiempo pasa, los conductores y transeúntes madrileños se aglomeran. Nadie sabe de qué se trata. La noche empieza a caer, pero parece imposible retirar la vista del firmamento y el asombro del gentío termina por provocar un gigantesco atasco paraliza Gran Vía.

Dos testigos notifican a las 20:05 horas y a las 20:30 horas al Jefe de Servicio del EMA la presencia “de un objeto muy brillante, con cambios de intensidad luminosa, al Suroeste de Madrid. No hacen referencia a movimiento apreciable, tamaño o forma”. La primera llamada procede del barrio de las Avenidas y en ella se comunica que a una altura de entre unos 40 – 50.000 pies (unos 15.000 metros de altura) hay un objeto muy brillante con cambios de intensidad luminosa. La segunda de las llamadas, realizada 30 minutos después, proviene de la Plaza de Cristo Rey por parte de una señora de la que se desconoce su identidad que asegura “hay un objeto muy brillante con destellos”.

Los vientos de la troposfera superior y la baja estratosfera soplaban del Este y del Sureste respectivamente, mientras que el objeto parecía desplazarse lentamente hasta el sureste. “Ello hace suponer que poseía un movimiento propio, se movía contra el viento o que su altura era mucho mayor”, explicaba el redactor del ABC en su crónica de aquel día. “Indudablemente se trata de un OVNI”, declaraba entonces un portavoz del Observatorio de Meteorología. Según su versión no se trataba de un globo meteorológico, ni ningún globo cautivo experimental, ya que los sondeos realizados desde el aeropuerto de Barajas no lo habían detectado. Tampoco dejó un rastro visible para los aparatos de la base de Torrejón de Ardoz. Ni desde Robledo de Chavela se había podido precisar la identidad del objeto. Lo más extraño de todo era que ni tan siquiera el radar de Paracuellos del Jarama había captado la señal de este OVNI.

Investigación y datos de J. J. Benítez.

El famoso escritor e investigador ufológico Juan José Benítez recabó información sobre este caso que no concuerda en algunos datos (principalmente en la forma del OVNI) con el expediente que el Ejército del Aire hizo a tenor de este caso y del que hablaremos más adelante en sus conclusiones. Según Benítez, el misterioso objeto permaneció sobre los cielos de la capital de España por espacio de 65 minutos. Tiempo más que suficiente como para que pudiera ser observado con prismáticos, telescopios de todo tipo y, por supuesto, fotografiado. Al cabo de ese tiempo, la “pirámide flotante” desapareció por detrás de una nube. También asegura Benítez que la Fuerza Aérea Española sacó a un caza F-104, que se dirigió hacia el objeto. Cuando el reactor había llegado a los 50.000 pies (unos 15.000 metros) de altura, el piloto comunicó que el ovni se hallaba mucho más arriba y que regresaba a la base puesto que se le agotaba el combustible. El informe del piloto militar fue ratificado por otro avión que volaba a 36.000 pies (unos 11.000 metros) de altura. Y según mis noticias, las pantallas de radar del Ejército del Aire llegaron a precisar que el OVNI se movía muy lentamente.

Lockheed F-104 Starfighter del Ejército del Aire español.

Según J. J. Benítez, el objeto pudo ser observado también desde el observatorio astronómico de Madrid. Allí, un periodista dio fe de la “luz cegadora” que emitía el ovni. “Su forma, afirmaron desde el observatorio, es triangular. A primera vista parece sólido por una de sus caras, aunque resulta traslúcido por otros lados”. Desde zonas próximas a Madrid, como fue el caso de la estación meteorológica de Cuenca, el objeto pudo ser observado también con claridad y por espacio de varias horas. Días después de este avistamiento se produjeron muchos más a lo largo de la geografía española, entre ellos el de un farmacéutico que en su regreso por carretera a Dueñas (Palencia) dijo haber sido seguido durante varios kilómetros por un objeto con forma ovoide, silencioso y que emitía distintos colores.

Fotografía realizada por un testigo del OVNI que surcó el cielo de Madrid el 5 de Septiembre de 1968.

Expediente oficial del Ejército del Aire.

En el expediente (681211A) desclasificado por el Ejército del Aire en relación a este caso concreto se afirma lo siguiente: “No se aprecian datos que introduzcan suficientes elementos de extrañeza en la observación como para descartar la hipótesis de que se trata de un astro brillante (Venus). El hecho de que una observación tan poco significativa sea comunicada a un organismo oficial podría indicar que la apreciación subjetiva del tamaño de la luz era inusualmente grande, aunque parece mucho más probable que se deba a la psicosis generalizada durante 1968 en torno a la aparición de OVNIS”.

El expediente se refiere a la “ola” de OVNIS sobre España de 1968, la cual fue tan intensa que en ese mismo otoño, la oficina de prensa del Ministerio del Aire Español hacía pública una nota en la que solicitaba a cuantos ciudadanos pudieran ser testigos de uno de estos objetos, lo comunicara al correspondiente Sector Aéreo. Aquella nota oficial iba a ser el primer “reconocimiento” indirecto por parte de las autoridades aeronáuticas hispanas de la existencia de los OVNIS. Cabe destacar que en otro informe oficial fechado el 3 de Junio de 1967, el Ejército del Aire explicaba el intento de interceptación de otro OVNI con forma de “pirámide” por parte de dos Sabres (F-86) españoles.

Según el diario La Vanguardia de 7 de Septiembre de 1968 el Ministerio del Aire dio en aquellas fechas la explicación de que el OVNI había sido en realidad una sonda meteorológica de forma tetraédrica: “Aunque se carece de datos fidedignos, parece ser que podría tratarse de una sonda meteorológica para el estudio de la baja mesosfera (capa de la atmósfera terrestre que se extiende entre los 50 y los 80 kilómetros de altitud aproximadamente), zona de interés para futuros vuelos supersónicos”. En este punto resulta llamativo que la explicación dada en su día por el Ministerio del Aire no coincide con las conclusiones plasmadas en el expediente correspondiente a este caso.

Este avistamiento OVNI permanece sin una explicación firme a fecha de hoy y sigue siendo uno de los grandes clásicos de la ufología española.

Varios testigos del OVNI visto en Madrid la tarde del 5 de Septiembre de 1968.

Fuentes: ABC, El Mundo, La Vanguardia, planetabenitez.com, elaboración propia.

 

Etiquetas: , , ,

 
A %d blogueros les gusta esto: