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Archivo de la categoría: Fenómenos Paranormales

Incidente OVNI de Kecksburg

El incidente OVNI de Kecksburg es un suceso ocurrido el 9 de Diciembre de 1965 en la localidad pensilvana del mismo nombre, al Noreste de los Estados Unidos. Un gran bola de fuego fue vista por miles de personas en por lo menos seis estados de los Estados Unidos y en la provincia canadiense de Ontario. Pasó fugazmente sobre el área de las ciudades de Detroit (Michigan) y Windsor (Ontario), supuestamente arrojando restos de metal caliente sobre el estado de Michigan y el Norte del de Ohio. La prensa generalmente asumió que se trataba de un meteoro, y así lo informó en esos días (descartando otras alternativas como un avión estrellado, un misil errante o basura espacial proveniente de un satélite artificial). Sin embargo, varios testigos oculares de la pequeña villa de Kecksburg, ubicada a unos 50 kilómetros al Sudeste de la ciudad de Pittsburgh, afirmaron que algo se había estrellado en los bosques cercanos, habiendo sido testigos del avistamiento de humo azul, además de haber notado grandes vibraciones y un sonoro golpe.

Según la historia inicial publicada en Greensburg Tribune-Review: “El área donde cayó el objeto se cerró de inmediato por orden de los oficiales del Ejército y la Policía Estatal de los Estados Unidos. Según se informa, en previsión de una “inspección cercana de lo que haya caído”. Los oficiales de la policía estatal ordenaron que el área fuera acordonada para esperar la llegada de los ingenieros del Ejército de los Estados Unidos, y de posiblemente científicos civiles”. Cuando los policías estatales y el personal de la Fuerza Aérea buscaron en el bosque, no encontraron “absolutamente nada”. Una edición posterior en Tribune-Review llevaba el título: “Los buscadores no encuentran el objeto”.

Las autoridades descartaron las explicaciones propuestas, como un accidente aéreo, una prueba de misiles errantes o el reingreso de desechos de satélites y, en general, lo consideraron un meteoro. El astrónomo Paul Annear dijo que la bola de fuego probablemente era un bólido que entraba en la atmósfera terrestre. El geofísico George Wetherilo descartó las especulaciones de que se trataba de escombros de un satélite y acordó que los informes probablemente se debieron a un meteoro. Los astrónomos William P. Bidelman y Fred Hess dijeron que, sin duda, era un bólido de meteorito. Un portavoz del Departamento de Defensa en Washington dijo que los primeros informes indicaban que la bola de fuego reportada era un fenómeno natural.

No obstante llegó a informarse de la recogida de restos metálicos en el lugar del impacto del objeto. Los incendios de pasto asociados con los restos que caían fueron ampliamente informados en reportes de prensa elaborados por la conocidas agencias de noticias AP (Associated Press) y UPI (United Press International) en Elyria y el municipio de Eaton, cerca de la ciudad de Columbus (las tres en el estado de Ohio), y cerca de Lapeer (Michigan), unos 65 kilómetros al norte de la ciudad de Detroit los testigos también informaron de humo en los bosques relacionado a lo que cayó cerca de Kecksburg y causó estampidos sónicos en la parte occidental del estado de Pensilvania. Los testigos y la prensa también informaron de la presencia de humo en los bosques cercanos a Kecksburg.

Réplica del supuesto OVNI estrellado en Kecksburg.

Testigos.

Mabel Mazza, ex directora administrativa de la oficina de la radio WHJB recuerda: “La gente me contaba que algo había caído en Kecksburg, algunos decían que era un meteorito, otros que un avión se había estrellado, recibimos muchas llamadas y los teléfonos seguían sonando, cuando alguien dijo que había visto un OVNI en las afueras de Kecksburg le pasé la llamada al director John Murphy”, quien se dirigió al área de inmediato. En una entrevista grabada en terreno esa noche por el periodista Murphy, un niño de 8 años dijo haber visto (cuando estaba junto a su madre) caer un objeto en el bosque que “parecía una estrella en llamas”, entonces el periodista formula otras preguntas: “¿Y viste en qué parte del bosque cayó?”, – “Justo allá abajo” – “¿Allá abajo?, ¿Y viste salir humo de él?”, – “Si”.

Bulebush, camionero retirado, declaró: “Escuchaba en la radio a unos tipos de Ohio comentando que habían visto esa cosa yendo también hacia el Este y se preguntaban qué sería, de pronto sentí un sonido semejante a un siseo y levanté la mirada y lo vi volar sobre mí chisporroteando. Me bajé del vehículo para verlo mejor, lo observé y era como una gran bola de fuego en el cielo y se dirigía hacia la montaña, luego retrocedió un buen trecho y vi que cambiaba de dirección y descendía hacia Kecksburg. Me detuve en lo alto de la colina y puse las luces, pude verlo allá abajo en el valle, en aquellos árboles, allí es donde aterrizó, chocó en la copa de los árboles. Me quedé unos 15 – 20 minutos observándolo. Lo vi a unos 3 – 4 metros desde atrás de un árbol grande, porque me preocupaba que pudiera estallar, y olía a azufre o a huevos podridos y tenía la forma de una bellota enorme, más o menos del tamaño de un Volkswagen. Su color era de un naranja brillante, estaba quemado desde adelante hasta atrás, se podía ver el anillo que tenía detrás, que parecía escritura egipcia, no tenía ventanas ni junturas, ni marcas de remaches, parecía que era de una sola pieza”.

William Weaber, entonces de 19 años, declaró: “La luz del atardecer se desvanecía pero podíamos verlo allá abajo, yo era muy curioso y me adentré para ver si algo había aterrizado allí… era como si lo hubiesen plantado o algo así, irradiaba una luz azul como de un soplete, no sé si por delante, por atrás, o por un lado, se hacía muy brillante y luego más débil, iba y venía”.

Robert Blystone, entonces de 16 años, recuerda: “Era una bola de fuego redonda, con llamas todo alrededor, dejando un rastro de vapor de diferentes colores, y comenzó a frenar como si lo controlase/n, y luego percibió que está detrás de la colina donde ya no puedo verlo, pero empiezo a ver como humo o polvo subiendo de los árboles, así que lo que supuse fue que el objeto en cuestión se había estrellado”.

Los testigos además informaron que una intensa presencia militar, sobre todo de parte de miembros del Ejército de los Estados Unidos, identificables por las estrellas blancas en sus vehículos y por su particular uniforme. Mabel Mazza afirma haber recibido llamadas ese día de parte de mandos militares, “que me preguntaron cómo llegar a Kecksburg, y también qué era lo que yo sabía”. Ellos y la policía local aseguraron el área, ordenando que los civiles se retirasen. Blystone afirma que vio como un camión militar, con remolque plano, había ingresado al área para luego retirarse con un objeto de proporciones similares cubierto con una lona.

El Tribune-Review de la cercana localidad de Greensburg mandó un reportero a la escena; la portada del periódico al día siguiente decía “Objeto Volador No Identificado cae cerca de Kecksburg – El Ejército acordona el área” (Unidentified Flying Object Falls near Kecksburg — Army Ropes off Area). Poco tiempo después, no obstante, los militares afirmaron que habían buscado en el bosque y encontrado “absolutamente nada”. La explicación oficial de la muy vista bola de fuego fue que se trató de un meteoro. El capitán Joseph Dussia de la policía estatal de Greensburg dijo haber buscado “sin descubrir absolutamente nada.” Él atribuyó la historia del impacto a la imaginación de jóvenes muchachos.

Robert R. Young, astrónomo aficionado y profesor en un planetario de Pensilvania, ha investigado el caso y cree que los testimonios directos que presentan el caso como un misterio son en verdad escasos y parecen idealizaciones o magnificaciones de lo sucedido. Publicó sus conclusiones en “Skeptical Enquirer, Extraterrestial Inteligence”. En una entrevista a Ed Myers, quien fue jefe de bomberos en Kecksburg en 1965, este le narró que, “mientras buscaba, y había mucha gente allí, no se encontró nada, y que no había muchos militares, algunos muchachos disparaban flashes mientras sacaban fotografías, y eso explica los destellos azules”. Luego de revisar 150 entrevistas en los periódicos y hacer las suyas propias, concluye que la explicación oficial del meteorito sale favorecida.

Sin embargo, la especulación acerca de la verdadera identidad del objeto de Keckburg (si es que hubo uno) también varían, desde un meteorito, a basura espacial, a los posibles restos posteriores al reingreso orbital del Cosmos 96 (Kosmos 96), un satélite artificial soviético, hasta una supuesta nave alienígena. Algunos incluso han trazado similitudes entre el incidente de Kecksburg y el mundialmente famoso Caso de Roswell, llevando a que el primero comenzase a ser conocido como el “Roswell de Pensilvania”.

Recorte de periódico en el que se informaba del accidente de un OVNI cerca de Kecksburg.

Símbolos desconocidos descritos por los testigos que supuestamente poseía el OVNI en su fuselaje.

Objeto.

El reportero y director de noticias de la radio FM local WHJB, John Murphy llegó al lugar de los hechos antes de que las autoridades lo hiciesen, en respuesta a varias llamadas a su estación de radio, provenientes de ciudadanos alarmados. Realizó entrevistas con testigos y tomó varias fotografías, pero estas nunca han sido halladas, su anterior esposa Bonnie Milslagle posteriormente afirmó que a su esposo se le había confiscado el rollo de película por parte de los militares o alguna autoridad. Contradiciendo ese testimonio, Mabel Mazza, entonces gerente de la radio WHJB, afirmó haber visto una de esas fotos y la describió con las siguientes palabras: “Estaba muy oscuro y había muchos árboles alrededor y todo. Y no sé qué tan lejos estaba él del sitio. Pero vi la imagen de una suerte de cosa con forma de cono. Es la única vez en que la vi”.

Durante las siguientes semanas, Murphy se centró o interiorizó en el incidente, y escribió un documental radial llamado Object in the Woods (Objeto en el bosque), el cual mostraría sus experiencias personales y las entrevistas que había realizado durante aquella noche. Sin embargo, poco antes de que el documental fuese emitido, recibió la inesperada visita en su estación de radio de dos hombres vestidos con trajes negros, quienes se identificaron a sí mismos como funcionarios gubernamentales. Solicitaron hablar con él detrás de la puerta cerrada de una habitación trasera. La reunión duró unos 30 minutos. Una entonces empleada de la WHJB, de nombre Linda Foschia, recordó que los hombres confiscaron algunas de las cintas de audio de Murphy de esa noche, y nadie sabe qué les sucedió a las restantes fotografías. Una semana después de la visita, un agitado Murphy emitió una versión censurada del documental, la cual él afirmó en su introducción que había tenido que ser editada debido a que algunos entrevistados habían solicitado que sus declaraciones fuesen eliminadas de la transmisión por miedo a meterse en problemas con la policía y el Ejército. La nueva versión no contenía nada revelador, e incluso no mencionaba ningún objeto para nada. Mazza, y también la esposa de Murphy, recuerdan que el documental emitido era totalmente diferente de lo que el propio Murphy había escrito originalmente. Luego de la emisión, Murphy se volvió extrañamente desanimado y dejó de realizar cualquier investigación adicional sobre el caso y se negó a hablar con nadie sobre aquél otra vez, aunque nunca dio claras razones acerca de por qué decidió no hacerlo.

En Febrero de 1969 (poco más de tres años después del incidente de Kecksburg), mientras estaba cruzando una carretera, Murphy fue atropellado mortalmente por un automóvil no identificado cuyo conductor se dio a la fuga. El accidente ocurrió cerca de la ciudad californiana de Ventura, mientras Murphy se encontraba de vacaciones. Los ufólogos y teóricos de conspiración atribuyen a este accidente sin conexión aparente un acto para hacer desaparecer a un testigo ocular de un encuentro extraterrestre.

Reconstrucción artística de la sonda Kosmos 96 estrellándose en los alrededores de Kecksburg.

Investigaciones posteriores.

En el año 2003, el canal de televisión estadounidense Sci Fi Channel patrocinó un estudio científico del área y de los registros oficiales relacionados al incidente, con la ayuda de la ONG The Coalition for Freedom of Information.

El hallazgo más importante del equipo científico fue una línea de árboles dañados cuyas copas habían sido rotas, que llevaban hacia el sitio donde algunos testigos oculares habían dicho que el objeto se incrustó en el suelo junto al daño asociado a los árboles. Aún más, las muestras dendrocronológicas dataron el daño hacia 1965. Esto proveyó una prueba física de que algo que volaba podría haberse estrellado en el bosque en ese tiempo, después de haberse abierto paso impactando a través de algunos árboles, lo que contradiría la historia oficial de los militares de que nada se había encontrado. También se encontraron menores muestras adulteradas del suelo en el supuesto sitio en el objeto se estrelló. Esto podría apoyar la tesis de un supuesto aterrizaje suave controlado y eliminar el históricamente propuesto impacto de un objeto como un meteorito u otro objeto grande que hubiese golpeado el suelo pasivamente, el cual naturalmente habría creado un cráter de un tamaño más bien grande, además de daños de una cierta magnitud. No obstante, uno de los científicos del equipo de investigación por su parte sugirió que el hielo podría haber sido lo que habría dañado los árboles

Varios testigos oculares hablaron de una extendida presencia militar allí, acordonando el área y a veces amenazándolos, incluso a punta de pistola. El programa radial también emitió al aire las afirmaciones de algunos testigos, quienes habrían escuchado un fuerte y terrorífico grito mientras los soldados armados se aproximaban al objeto.

También hubo presión sobre la NASA para que liberase sus documentos históricos relacionados o pertinentes a dicho caso o incidente. Unas 40 páginas de estos documentos fueron liberadas el 1 de Noviembre de 2003, pero las mismas no fueron muy reveladoras. Sin embargo, existen documentos del Proyecto Libro Azul (Blue Book Project) de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos que indican que un equipo compuesto por militares y solo tres hombres de la Fuerza Aérea habría sido enviado desde una instalación de radar de la USAF cercana a la ciudad de Pittsburg para investigar el supuesto impacto de un meteorito en Elyra (no menciona directamente a Kecksburg). Estos informaron a los investigadores del Blue Book Project que no se había encontrado objeto alguno.

En Diciembre de 2005, justo antes del 40 aniversario del incidente OVNI de Kecksburg, la NASA emitió una declaración respecto de que habían examinado fragmentos metálicos del objeto y ahora la agencia espacial estadounidense afirmaba que eran o provenían de un “satélite soviético” que reingresaba a la atmósfera. David Steitz, portavoz de la NASA, además afirmó que se habían perdido los registros relacionados. Según un informe publicado por la agencia de noticias Associated Press Seitz dijo: “El objeto parecía ser un satélite ruso que reingresó en la atmósfera y se destruyó”

Esta nueva explicación de la NASA contradice la explicación oficial de 1965 de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos acerca de una bola de fuego proveniente de un meteoro y de que no se había logrado encontrar nada en Kecksburg. Aún más, tal afirmación contradice lo que Nicholas L. Johnson, el principal científico de la NASA especializado en restos orbitales, le dijo a la periodista Leslie Kean en 2003.

En Febrero de 2009 el programa UFO Hunters, emitido por el canal de cable de origen estadounidense The History Channel investigó este clásico incidente OVNI, junto a otro similar que habría sucedido en la localidad californiana de Needles. Entrevistaron a testigos, usaron equipos que no se habían usado en la investigación realizada en 2003 por el Sci Fi Channel, pero tampoco lograron encontrar nada nuevo o particularmente revelador. Por el contrario, el principal tema abordado por el documental fue la aparente gran presencia militar y el supuesto encubrimiento gubernamental.

Recreación artística del supuesto OVNI de Kecksburg.

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

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Palacio Ca’ Dario, Venecia maldita

Situado en el número 353 del sestiere de Dorsoduro, que da directamente hacia el Gran Canal de Venecia. El edificio es famoso por la presunta maldición que pesaría sobre él: Según la leyenda, sus propietarios están destinados a caer en bancarrota o a morir de manera violenta.

El edificio fue encargado al arquitecto Pietro Lombardo en 1479 por Giovanni Dario como dote nupcial para su hija Marietta, prometida de Vincenzo Barbaro, un rico comerciante de especias propietario del palacio homónimo en el Campo San Vio. Giovanni Dario, un burgués de orígenes dálmatas, ocupó cargos importantes para la República de Venecia: Fue comerciante, notario de la cancillería ducal, secretario ducal y se ganó el apelativo de “salvador de la patria” después de que, en 1479, consiguiera negociar un acuerdo de paz con los turcos.

En 1494, tras la muerte de Giovanni Dario, el palacio fue heredado por su hija Marietta y posteriormente pasó a manos de Vincenzo Barbaro. La familia Barbaro fue propietaria del palacio hasta principios del Siglo XIX, cuando Alessandro Barbaro (1764 – 1839), miembro del último Consejo de los Diez de la República de Venecia y consejero del Tribunal Supremo de Verona, vendió el edificio a Arbit Abdoll, un comerciante armeno de piedras preciosas.

La Ca’ Dario es descrita a menudo como uno de los palacios más característicos de Venecia y comparada frecuentemente con la Ca’ d’Oro. Su extraña belleza suscitó el interés de John Ruskin, que describió sus decoraciones de mármol con gran detalle. La parte trasera del edificio, pintada de rojo, da hacia el Campiello Barbaro.

En 1908 Claude Monet utilizó a la Ca’ Dario como sujeto para una serie de cuadros típicamente impresionistas, todos desde la misma perspectiva pero con diferentes condiciones de luz. Una de las últimas intervenciones de restauración y amueblado de los interiores del edificio fue realizada en 1977 por Giorgio Pes, el decorador de interiores de la película El gatopardo (1963).

Palacio Ca’ Dario.

Arquitectura.

La fachada esbelta y asimétrica hacia el Gran Canal, caracterizada por una anchura limitada de unos diez metros, está inclinada hacia un lado a causa de un hundimiento estructural y presenta elementos de clara inspiración renacentista, en contraste con las otras fachadas, que mantienen el estilo gótico entonces todavía extendido en Venecia. Está completamente decorada con mármoles policromos y piedra de Istria, alternados en ochenta medallones circulares. La planta baja presenta dos monóforas (aberturas o accesos) y un portal al agua, mientras que cada una de las plantas superiores está iluminada por una cuadrífora y una monófora.

Las chimeneas, de típico estilo veneciano, están entre los pocos ejemplares originales de la época que se han conservado hasta nuestros días. El balcón neogótico fue añadido en el Siglo XIX. En la base del edificio está la inscripción VRBIS GENIO IOANNES DARIVS (en latín, “Giovanni Dario, en honor al genio de la ciudad“).

El interior del edificio se caracteriza por un amplio atrio con brocal de pozo de mármol, por una escalera de mármol finamente decorada que conduce a los piani nobili y por una fuente interior de inspiración oriental, colocada en una habitación que sigue el estilo mudéjar en la decoración y en la forma de las ventanas. La fachada posterior, de aspecto claramente gótico remodelado, parece heterogénea: la característica pintura roja hace de pegamento para un conjunto de chimeneas, miradores, ventanas góticas y logias.

Grabado del Palacio Ca’ Dario.

Maldición.

La belleza arquitectónica de la Ca’ Dario contrasta con su fama de «edificio maldito», reputación adquirida debido al trágico destino que ha unido a muchos de sus propietarios. Según la presunta maldición que pesaría sobre la casa, sus propietarios estarían destinados a arruinarse o a morir de manera violenta.

Marietta, la hija de Giovanni Dario, se suicidó tras el colapso financiero de su marido Vincenzo Barbaro, que murió acuchillado. Trágico final también para su hijo Giacomo, que murió en una emboscada en Heraclión, en la isla de Creta. Estas tres muertes causaron sensación entre los venecianos, que hicieron un anagrama con la inscripción colocada en la fachada, transformándola de VRBIS GENIO IOANNES DARIVS a SVB RVINA INSIDIOSA GENERO (en latín, “Yo genero bajo una insidiosa ruina“).

Los descendientes de la familia Barbaro heredaron el palacio hasta principios del Siglo XIX, cuando Alessandro Barbaro lo vendió a Arbit Abdoll, un comerciante armeno de piedras preciosas, que cayó en bancarrota poco después de haber tomado posesión de su nueva residencia. En 1838, Abdoll se vio obligado a vender la Ca’ Dario por 480 libras al inglés Rawdon Brown, el cual, a su vez, la revendió cuatro años después por falta de dinero para reformarla. El edificio fue adquirido posteriormente por un conde húngaro y a continuación revendido a un rico irlandés, un tal señor Marshall, para ser comprado en 1896 por la condesa Isabelle Gontran de la Baume-Pluvinel, que lo hizo restaurar, y por su amiga Augustine Bulteau.

Alojó al poeta francés Henri de Régnier, invitado por la condesa de la Baume-Pluvinel, hasta que una grave enfermedad interrumpió sus estancias venecianas. En la posguerra la Ca’ Dario fue comprada por Charles Briggs, un multimillonario americano, que sin embargo tuvo que huir de Venecia a causa de los constantes rumores sobre su homosexualidad, refugiándose en México, donde su amante se suicidó.

Tras permanecer un largo tiempo sin propietario, en 1964, entre los posibles compradores dio un paso adelante el tenor Mario Del Monaco, que sin embargo rompió las negociaciones cuando, mientras iba a Venecia para ultimar los detalles del contrato, fue víctima de un grave accidente de tráfico que lo obligó a una larga rehabilitación y lo hizo desistir de la compra. Pocos años después la Ca’ Dario fue adquirida por el conde turinés Filippo Giordano delle Lanze, el cual fue asesinado en 1970 en el interior del palacio por un marinero croata de nombre Raul Blasich, con el cual mantenía una relación. Blasich, a continuación, huyó a Londres, donde fue asesinado.

El edificio fue adquirido posteriormente por Kit Lambert, mánager de la banda de rock The Who, enamorado de su aspecto romántico y melancólico. En este ambiente su dependencia de los estupefacientes se agravó hasta tal punto de minar, en 1974, sus relaciones con la banda, de causar su arresto por posesión de droga y de favorecer su colapso financiero. Pese a sostener que no creía en la «maldición», Lambert había confesado a algunos amigos que dormía en el quiosco de los gondoleros del cercano Hotel Gritti para “huir de los fantasmas que lo perseguían en el edificio”.

En 1978, tres años antes de su muerte, Kit Lambert vendió la Ca’ Dario a un hombre de negocios veneciano, Fabrizio Ferrari, que se trasladó allí con su hermana Nicoletta, la cual murió en un extraño accidente de tráfico sin testigos. Poco tiempo después, Fabrizio Ferrari estuvo involucrado en un crack financiero y también fue arrestado con la acusación de haber golpeado a una modelo. A finales de los años ochenta el palacio fue adquirido por el financiero Raul Gardini, con la intención de regalárselo a su hija. Tras una serie de dificultades económicas y su implicación en el escándalo de Tangentopoli, Gardini se suicidó en 1993 en circunstancias nunca aclaradas totalmente.

Tras la muerte de Gardini nadie quiso comprar la Ca’ Dario, hasta el punto de que la primera sociedad de intermediación que recibió el mandato para la venta renunció al encargo. A finales de los años noventa, el director y actor Woody Allen parecía interesado en la compra del edificio, pero desistió. En 2002, una semana después de haber alquilado la Ca’ Dario para unas vacaciones en Venecia, el bajista John Entwistle murió tras sufrir un infarto. En 2006 la propiedad del inmueble pasó a una sociedad americana en representación de un comprador desconocido y está actualmente en restauración.

Claude Monet – Palacio Ca’ Dario, Venecia (1908).

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 

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La maldición del Zafiro Púrpura de Delhi

Cuando el conservador Peter Tandy descubrió una amatista púrpura sin importancia en un gabinete de piedras preciosas del Museo de Historia Natural, no tenía idea de la extraña historia que estaba a punto de desarrollarse. Identificado incorrectamente como un zafiro en el Siglo XIX, el zafiro púrpura de Delhi había permanecido intacto durante treinta años después de su entrega al museo. Cuando Peter sacó la gema de su caja, encontró una nota escondida debajo, lo que esa nota reveló fue una increíble historia de tragedia. La piedra de aspecto inocente fue descrita como “maldita” y se convertiría en una de las exhibiciones más intrigantes de la historia del museo.

Inicios de la maldición.

En 1857, la India se sumió en la confusión cuando un levantamiento contra los británicos trajo caos y destrucción al país. Eventualmente, el levantamiento fue reprimido por el ejército británico, pero no antes de que se disipara el caldo de resentimiento y odio y se perdieran muchas vidas. En última instancia, obligó a los británicos a examinar su actitud hacia las costumbres y tradiciones de otros países. Sin embargo, en el corto plazo, el ejército británico quería enviar un mensaje claro y vengarse de la población de la India.

Durante este período, no era inusual que se saquearan los templos y palacios de la India y que los soldados británicos se llevaran objetos de valor y tesoros a casa. Uno de estos lugares expoliados fue el Templo de Indra en Cawnpore (Kanpur). El templo estaba dedicado al dios hindú de la guerra y las tormentas eléctricas, Indra. Antes de abandonar la India, un Caballero de Bengala, el coronel W. Ferris, tomó lo que él creía que era un zafiro púrpura del templo. Luego regresó a casa con su familia. Tan pronto como regresó a Inglaterra, Ferris comenzó a sufrir una serie de desgracias financieras que llevaron a la familia al borde del colapso. Al principio, Ferris culpó a su pobre criterio, pero cuando todos los miembros de la familia también sufrieron una serie de enfermedades debilitantes, sus pensamientos se volvieron hacia la gema. Sus temores se confirmaron cuando prestó la piedra a un amigo de la familia que inexplicablemente se suicidó.

Dios Indra.

En manos de Edward Heron-Allen.

En 1890 la gema entró en posesión de Edward Heron-Allen. Heron-Allen fue uno de los eruditos más respetados de su tiempo. Escritor y científico, sus intereses eran amplios y sus talentos abundantes, por lo que ciertamente no era un hombre que estaría bajo la influencia de la superstición. Tal vez porque era un hombre tan racional, aceptó la custodia de la piedra en 1890 del hijo asediado de Ferris. Poco después de tomar posesión de la gema, este científico abandonó toda razón y comenzó a atribuir una serie de eventos desafortunados a la maldición de la piedra. En un intento por neutralizar el poder de la maldición, Heron-Allen lo hizo atar con un anillo de plata formado como una serpiente de doble cabeza. También añadió dos escarabajos a la amatista e inscribió el anillo con los símbolos del zodíaco. En los años que siguieron, la piedra estaba tranquila, el único indicio de que estaba maldito fue la aparición de un yogui hindú que acechaba a Heron-Allen, el cual entró en el estudio de la casa familiar buscando desesperadamente el zafiro.

Prosigue la maldición.

En 1902, Heron-Allen aceptó a regañadientes prestar el el Zafiro de Delhi a un amigo. Dicha amistad fue entonces acosada de inmediato por una serie de eventos desafortunados. Le devolvió la gema a Heron-Allen, quien casi de inmediato comenzó a sufrir desgracias nuevamente. Frustrado, arrojó la piedra al Regent’s Canal. Heron-Allen debió haber creído que se había librado de la maldición de una vez por todas. Desafortunadamente, el zafiro tenía otras ideas. Algunos meses después, la joya fue dragada del canal y llevado a un joyero local. El joyero inmediatamente reconoció la piedra como la que había montado en un anillo para Heron-Allen. Creyendo que estaba haciendo una obra de bondad, devolvió el zafiro. Cuando un amigo le pidió prestada la joya, Heron-Allen la prestó una vez más. Esta vez la desafortunada destinataria fue una cantante profesional que nunca volvió a cantar después de llevar la gema maldita. Exasperado, Heron-Allen empacó el zafiro de Delhi en siete cajas llenas de amuletos. Luego lo depositó en la caja fuerte de su banco con instrucciones de que no se abriera hasta después de su muerte.

Edward Heron-Allen.

Legado.

En 1944, Heron-Allen murió. A pesar de insistir en que la caja que contiene el zafiro de Delhi no debe abrirse durante 33 años después de su muerte, la hija de Heron-Allen se deshizo de ella con prudencia lo más rápido que pudo y la envió al Museo de Historia Natural. Allí permaneció hasta 1972, languideciendo en un cajón hasta que el conservador Peter Tandy descubrió el zafiro y la extraña carta adjunta:

“A – Quienquiera que sea el futuro poseedor de esta amatista. Estas líneas se dirigen en luto antes de que él, o ella, asuma la responsabilidad de poseerlo.

Esta piedra está terriblemente maldita y manchada de sangre, y el deshonor de todos los que alguna vez la han tenido. Fue obtenido de los tesoros del templo del dios Indra en Cawnpore durante el motín de la India en 1855 y trajo a este país por el coronel W. Ferris de la Caballería de Bengala. Desde el día en que lo poseyó, fue desafortunado y perdió salud y dinero. Su hijo, que tenía que después de su muerte, sufrió la más persistente mala fortuna hasta que acepté la piedra de él en 1890. Él había dado una vez a un amigo, pero el amigo poco después se suicidó y dejó de nuevo a él por voluntad .

Desde el momento en que lo tuve, las desgracias me atacaron hasta que lo tuve atada con una serpiente de doble cabeza que había sido un anillo de Heydon el astrólgo, unida con placas zodiacales y neutralizada entre la magia de Heydon Tau y dos escarabajos de amatista del período de la Reina Hatasu, traídos de Der el-Bahari (Tebas). Permaneció así silenciosamente hasta 1902, aunque no solo yo, sino que mi esposa, la profesora Ross, W. H. Rider y la señora Hadden, vieron con frecuencia en mi biblioteca el yogui hindú, que persigue la piedra tratando de recuperarla. Se sienta sobre los talones en un rincón de la habitación, hurgando en el suelo con las manos, en busca de eso.

En 1902, como protesta, se lo di a un amigo, que se vio desbordado por todos los desastres posibles. A mi regreso de Egipto en 1903, descubrí que me lo había devuelto, y después de que otra gran desgracia cayera sobre mí, la arrojé al Regent’s Canal. Tres meses después me lo compró un comerciante de Wardour St. que lo había comprado con una draga. Luego se lo di a una amiga que era cantante, a su sincero deseo. La próxima vez que intentó cantar, su voz estaba muerta y nunca ha cantado desde entonces.

Siento que está ejerciendo una influencia funesta sobre mi hija recién nacida, así que ahora la estoy empacando en siete cajas y la deposito en mis banqueros, con instrucciones de que no volverá a ver la luz hasta que haya muerto treinta y tres años. Quien quiera que lo abra, primero debe leer esta advertencia, y luego hacer lo que le plazca con la joya. Mi consejo para él o ella es arrojarlo al mar. Estoy prohibido por el Juramento Rosacruz para hacer esto, o lo hubiera hecho hace mucho tiempo”.

(Firmado) Edward Heron-Allen.

Museo de Historia Natural (Londres).

En la actualidad.

Todavía reside en el museo y a menudo se exhibe públicamente, intriga y fascina al público en igual medida. El museo en sí es de la creencia de que Heron-Allen fabricó gran parte de la historia que luego puso en su libro, The Purple Sapphire escrito bajo el nombre de la pluma Christopher Blayre. Sin embargo, abunda el rumor de que la gema ejerce una influencia maligna sobre los que están cerca de ella. En 2004, se le pidió a John Whittaker, comisario del museo, que trasladara la piedra a una conferencia en la Sociedad Heron-Allen. Durante el viaje, Whittaker y su esposa quedaron atrapados en una terrible tormenta y escaparon de una lesión grave. La segunda vez que se le pidió que lo transportara, se puso violentamente enfermo y la tercera vez colapsó en agonía, solo para pasar un cálculo renal unas horas más tarde. ¿Maldición o coincidencia?

El Zafiro Púrpura de Delhi se ha ganado el nombre de Gem of Sorrow (Gema de la Amargura). ¿Está realmente maldito o es la mala suerte lo que parece seguirlo hacia una profecía autocumplida? Algunos, por supuesto, tal y como se ha mencionado anteriormente, creen que toda la historia fue fabricada por Heron-Allen, pero, curiosamente, su nieto Ivor se niega a tocar la gema. Por ahora esta amatista ordinaria descrita erróneamente como un zafiro, vive en una vitrina en Londres. Tal vez la maldición sólo termine cuando sea devuelta al lugar al que verdaderamente pertenece, un templo hindú a un mundo de distancia en la India.

Zafiro Púrpura de Delhi.

Fuentes: Fuentes: Exemplore, elaboración propia.

 

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El Agujero de Mel, pozo sin fondo

El Agujero de Mel (Mel’s Hole) es, según una leyenda urbana, un supuesto “pozo sin fondo” cerca de Ellensburg, Washington. Las afirmaciones al respecto de su existencia se hicieron por primera vez en el programa de radio Coast to Coast AM por un invitado que se hacía llamar “Mel Waters”. La investigación posterior reveló que ninguna persona con ese nombre figuraba en la lista como residente en esa área y no hay evidencia creíble de que el agujero exista.

Como hemos mencionado anteriormente, la leyenda del agujero sin fondo comenzó el 21 de Febrero de 1997, cuando un hombre identificado como Mel Waters apareció como invitado en Coast to Coast AM con Art Bell. Waters afirmó que era dueño de una propiedad rural a nueve millas al oeste de Ellensburg en el condado de Kittitas (Washington), que contenía un agujero misterioso. Según las entrevistas de Bell con Waters, el agujero tenía una profundidad infinita y la capacidad de devolver la vida a los animales muertos, como en el caso de un perro que murió al arrojarlo al pozo pero que resucitó al cabo de unos días. Waters afirmó haber medido la profundidad del agujero en más de 80,000 pies (25 kilómetros aprox.) usando una línea de pesca y un peso. Según Waters, las propiedades supuestamente mágicas y extraordinarias del agujero llevaron a los “agentes federales” estadounidenses a apoderarse de la tierra y financiar su traslado a Australia.

Waters hizo apariciones especiales en el show de Bell en 1997, 2000 y 2002. Retransmisiones de esas apariciones han ayudado a crear lo que se ha descrito como un “mito rural moderno”. La ubicación exacta del agujero no estaba especificada, sin embargo, varias personas afirmaron haberlo visto, como Gerald R. Osborne, que usó el nombre ceremonial de Red Elk, el cual se describió a sí mismo como un “hombre de medicina intertribal” (mitad blanco, mitad nativo americano), y quien le dijo a los periodistas en 2012 que visitó el hoyo muchas veces desde 1961 y afirmó que el gobierno de los Estados Unidos mantenía una base secreta donde ocurría actividad alienígena”. Sin embargo, en 2002, Osborne no pudo encontrar el agujero en una expedición de 30 personas que lideraba.

Los reporteros de noticias locales que investigaron los diversos testimonios no encontraron registros públicos de que alguien llamado Mel Waters haya residido o poseído propiedades en el Condado de Kittitas. Según el geólogo del Departamento de Recursos Naturales, Jack Powell, el agujero no existe y es geológicamente imposible. Un agujero de la profundidad afirmaba que “colapsaría bajo la tremenda presión y el calor de los estratos circundantes”, dijo Powell. También aseguró que un antiguo pozo de mina común en propiedad privada fue probablemente la inspiración para las historias, y comentó que el conocido como el Agujero de Mel se había convertido en una leyenda “basada en ninguna evidencia en absoluto”.

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 

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Ancient Ram Inn, la posada encantada

La vieja posada Ancient Ram Inn se encuentra en la localidad de Wotton-under-Edge, en Gloucestershire (Reino Unido). Mucha gente cree que es uno de los edificios más embrujados de dicho país, sino el mundo. La posada fue una vez propiedad de la Iglesia de Santa María cuando se construyó por primera vez. Debido a los espectros reportados que se ven en la posada, ha sido investigado por varios investigadores paranormales. Ha aparecido en varios programas de televisión, como Most Haunted y en la serie estadounidense Buscadores de fantasmas (Ghost Adventures).

Historia.

Construida en 1145 sobre lo que parece que fue un cementerio pagando de más de 5.000 años, Ancient Ram Inn se encuentra en la intersección de líneas energéticas. Estos son lugares considerados con una alta energía espiritual. Curiosamente, cuando se utiliza un mapa, se puede trazar una línea recta que dirige directamente de la posada al centro de Stonehenge. Según la leyenda local, Stonehenge tiene una energía que viaja a través de las líneas energéticas para alimentar los poderes paranormales que se encuentra en la antigua Ram Inn. Algunos sacerdotes utilizaron la posada para albergar a esclavos y trabajadores que ayudaron a construir la iglesia St. Mary.

Según unos antiquísimos mapas que aparecieron en el lugar, todo apunta a  que la construcción era unas tres veces más grande de lo que es ahora, e incluso  se comprobó que existía un túnel que comunicaba la chimenea del bar de la casa con la Iglesia, y otro de ellos con Lacock Abbey. Se dice que estos túneles eran utilizados por malhechores que tras esconderse en el desván  conocido como “El de la Tejedora”, escapaban tras realizar sus fechorías  huyendo así de la justicia.

Diversos investigadores paranormales han descrito una historia de asesinatos en el lugar: La quema de una bruja residente, la hija de un posadero colgada en el ático, los huesos de niños asesinados ritualmente enterrados bajo el suelo, mientras que el reverendo John Yates, ex obispo de Gloucester, se dice que llamó al Antiguo Ram, “el lugar más malvado que he tenido la desgracia de visitar”, después de un intento fallido de exorcismo.

El terreno ha pasado por varias manos a lo largo de los años, en 1930 fue adquirido por Maurice de Bathe, convirtiéndose en la actual posada y pasando a ser de propiedad privada. Su último dueño, John Humphries salvó de la demolición el edificio cuando lo adquirió en 1968, siendo de su propiedad hasta el 12 de Diciembre de 2017 cuando falleció. El propio Hhumphries afirmó en diversas ocasiones que las entidades violentas que habitan el edificio (súcubos en este caso) lo sacaron de la cama y lo violaron rutinariamente en varias ocasiones.

Habitaciones y hechos paranormales.

La Cocina de los Hombres: En esta estancia se cuenta que se oye el llanto de un bebé, también se cuenta que aquí una mujer fue asesinada por bandoleros y su espíritu sigue vagando por los alrededores de Ancient Ram Inn. También se han reportado en esta sala el fallo de aparatos electrónicos cuyas baterías se descargan con suma rapidez.

El Granero Mayflower: En la planta baja, cerca de la carretera, hay un espacio grande formado por los antiguos establos de la propiedad. Aquí algunos visitantes han reportado violentos ataques por parte de entidades invisibles, personas arrojadas al suelo, inmovilizadas contra la pared, etc. En este mismo lugar un integrante del programa Most Haunted fue supuestamente golpeado y pateado por un atacante invisible.

La Habitación del Obispo: Se dice que en esta estancia el espíritu de un monje aparece habitualmente en ella. Otro de los fantasmas es el espíritu de un centurión a caballo, asegurándose que uno de los huéspedes tuvo un ataque de ansiedad porque lo vio pasar a través de la pared.

La Habitación de la Bruja: Según la leyenda, alrededor de 1500 una bruja fue quemada en la hoguera de la casa y muchos afirman haber visto su espectro en las habitaciones. Al parecer la hechicera buscó refugio en esta habitación en concreto de la casa antes de ser capturada y asesinada

El Ático de los Tejedores: a menudo escuchaban los sonidos de algo pesado siendo arrastrados por el piso. Los visitantes del edificio se hicieron eco de la misma historia, en particular los que duermen en la habitación del obispo directamente debajo del ático abierto. Se dice que en esta estancia habita el fantasma de la hija de un posadero asesinada aquí en el desván en algún momento del Siglo XVI y nombrada por un medio visitante como “Elizabeth”.

Conclusiones.

Nos encontramos ante un antiquísimo edificio donde las maderas viejas crujen y gimen, corrientes frías impregnan cada habitación. Mientras que el denso amontonamiento de artefactos religiosos, taxidermia animal, extrañas antigüedades y espeluznantes juguetes infantiles parecen haber sido recogidos y colocados deliberadamente, una obra de acumulación de toda una vida que solo realza el extraño paisaje del lugar. Para cualquier persona propensa a hacer volar de imaginación, el escenario se encuentra perfectamente dispuesto para las historias de fantasmas y demás hechos paranormales.

Las fotografías obtenidas en la posada son en su mayoría defectos de las lentes o extraños, insectos o polvo que se cruzan en el objetivo y caprichosos juegos de luces. Podríamos decir que a pesar del gran número de testimonios de hechos extraños en Ancient Ram Inn, debemos poner en cuarenta la paranormalidad del lugar, en donde la sugestión podría jugar malas pasadas, la cual pudo quizás afectar también al propio John Humphries, pero es algo que ya nunca sabremos.

Amplia galería de fotografías de Ancient Ram Inn aquí.

Fuentes: Wikipedia, TheBohemianBlog, The Sun, elaboración propia.

 

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El Holandés Errante

También conocido como Holandés Volador, se trata de un supuesto barco fantasma protagonista de diversas leyendas extendidas a lo largo del mundo. Según la tradición, es un barco que no pudo volver a puerto, condenado a vagar para siempre por los océanos del mundo. El velero es siempre oteado en la distancia, a veces resplandeciendo con una luz fantasmal. Si otro barco lo saluda, su tripulación tratará de hacer llegar sus mensajes a tierra, a personas muertas siglos atrás.

Orígenes.

La primera referencia impresa del barco aparece en Travels en varias partes de Europa, Asia y África durante una serie de treinta años y más (1790) por John MacDonald: “El clima era tan tormentoso que los marineros dijeron que vieron al Holandés Errante (Flying Dutchman). La historia común es que este “holandés” llegó al Cabo en peligro por el clima y quería llegar al puerto, pero no pudo conseguir que un piloto la condujera y se perdió, y desde entonces, con muy mal clima, aparece su visión”.

La siguiente referencia literaria aparece en el Capítulo VI de A Voyage to Botany Bay (1795), también conocido como A Voyage to New South Wales, atribuido a George Barrington (1755 – 1804): “A menudo había oído hablar de la superstición de los marineros respecto de las apariciones y la fatalidad, pero nunca había dado mucho crédito al informe; parece que algunos años desde que un buque de guerra holandés se perdió en el Cabo de Buena Esperanza, y todas las personas a bordo perecieron; su consorte capeó el vendaval y llegó poco después al Cabo. Después de volver a instalarse y regresar a Europa, fueron atacados por una violenta tempestad casi en la misma latitud. En la vigilia nocturna, algunas personas vieron, o imaginaron que vieron, una embarcación que los protegía bajo la presión de una vela, como si quisiera derribarlos: uno en particular afirmó que era la nave que se había hundido en la antigua tempestad, y que sin duda debe ser ella o la aparición de ella; pero cuando se despejó, el objeto, una nube gruesa y oscura, desapareció. Nada podría eliminar la idea de este fenómeno en la mente de los marineros; y, al relatar las circunstancias cuando llegaron al puerto, la historia se extendió como un incendio, y el supuesto fantasma se llamó Holandés Errante. De los holandeses, los marineros ingleses se enamoraron, y hay muy pocos indios, pero lo que tiene alguien a bordo, que finge haber visto la aparición”.

La siguiente referencia literaria introduce el motivo del castigo por un crimen, en Scenes of Infancy (Edimburgo, 1803) de John Leyden (1775 – 1811): “Es una superstición común de los marineros que, en las altas latitudes meridionales de la costa de África, los huracanes son frecuentemente acompañados por la aparición de un barco espectral, denominado el Holandés Errante  … Se supone que la tripulación de este barco debe han sido culpables de algún crimen terrible, en la infancia de la navegación; y haber sido golpeados con peste … y están ordenados aún para atravesar el océano en el que perecieron, hasta que expire el período de su penitencia”.

Thomas Moore (1779 – 1852) coloca la nave en el Atlántico norte en su poema Escrito al pasar la Isla del Hombre Muerto en el Golfo de San Lorenzo, a última hora de la tarde, Septiembre de 1804 : “Deslizándose rápidamente, un Ladrido sombrío / Sus velas están llenas, aunque el viento está quieto, / Y no sopla ni un aliento que sus velas llenen”. Una nota al pie agrega: “Las líneas anteriores fueron sugeridas por una superstición muy común entre los marineros, que llaman a este barco fantasma, creo, el holandés volador”.

Sir Walter Scott (1771 – 1832), amigo de John Leyden, fue el primero en referirse al buque como un barco pirata, escribiendo en las notas a Rokeby; un poema (publicado por primera vez en diciembre de 1812) que el barco era “originalmente un buque cargado de gran riqueza, a bordo del cual se había cometido un horrible acto de asesinato y piratería”, y que los navegantes consideran la aparición del barco como el peor de todos los posibles augurios.

Según algunas fuentes, el capitán holandés del Siglo XVII Bernard Fokke es el modelo para el capitán del barco fantasma. Fokke era famoso por la velocidad de sus viajes de los Países Bajos a Java y se sospechaba que estaba aliado con el Demonio. La primera versión de la leyenda como historia se imprimió en la revista Edinburgh de Blackwood para Mayo de 1821, que pone la escena como el Cabo de Buena Esperanza. Esta historia introduce el nombre Capitán Hendrick Van der Decken para el capitán y los motivos (elaborados por escritores posteriores) de cartas dirigidas a personas fallecidas hace mucho tiempo que se ofrecen a otros barcos para su entrega, pero si son aceptadas traerán infortunio; y el capitán había jurado rodear el Cabo de Buena Esperanza, aunque debería tomar hasta el día del juicio.

Era un barco de Amsterdam y navegó desde el puerto hace setenta años. Su maestro se llamaba Van der Decken. Era un marino acérrimo, y seguiría su propio camino a pesar del diablo. Por todo eso, nunca un marinero debajo de él tenía motivos para quejarse; aunque nadie sabe a qué nivel está a bordo con ellos. La historia es la siguiente: que al duplicar el Cabo pasaron un largo día tratando de capear el Table Bay. Sin embargo, el viento los dirigía, y se fue contra ellos cada vez más, y Van der Decken caminó por la cubierta, maldiciendo al viento. Justo después de la puesta del sol, un barco lo habló y le preguntó si no quería ir a la bahía esa noche. Van der Decken respondió: “Que yo sea eternamente condenado si lo hago, aunque debería ir por aquí hasta el día del juicio”. Y para estar seguro, nunca entró en esa bahía, ya que se cree que él continúa revolcándose en estos mares aún, y lo hará durante el tiempo suficiente. Este barco nunca se ve, pero con mal tiempo junto con ella.

Barcos de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales.

Supuestos avistamientos.

Se han reportado o denunciado muchos avistamientos en los Siglos XIX y XX. Se dijo que Nicholas Monsarrat, el novelista que escribió The Cruel Sea, vio el fenómeno en el Océano Pacífico cuando prestó servicio en el dragaminas HMS Jubilee como oficial de la Royal Navy durante la Segunda Guerra Mundial. No hizo mención de esto en su autobiografía de dos volúmenes u otras obras y HMS Jubilee no existió, de hecho la conexión de Monsarrat probablemente proviene de su libro “Master Mariner”, inspirado en parte en este cuento (vivió y trabajó en Sudáfrica después de la guerra) y en la historia del judío errante. Otro avistamiento fue por el Príncipe Jorge de Gales, el futuro rey Jorge V. Estuvo en un viaje de tres años durante su adolescencia tardía en 1880 con su hermano mayor, el Príncipe Alberto Víctor de Gales y su tutor John Neill Dalton. Se enviaron temporalmente al HMS Inconstant después de que el timón dañado se reparó en su barco original, la corbeta Bacchante de 4.000 toneladas. El registro de los príncipes (indeterminado sobre qué príncipe, debido a una edición posterior a la publicación) registra lo siguiente para las horas previas al amanecer del 11 de Julio de 1881, en la costa de Australia, en el estrecho de Bass entre Melbourne y Sydney.

11 de Julio. A las 4 a. m., El Holandés Errante cruzó nuestros arcos. Una extraña luz roja como la de un barco fantasma resplandeciente, en medio de la cual los mástiles, palos y velas de un bergantín a 200 yardas de distancia se destacaban en un fuerte relieve cuando ella subía a la proa del puerto, donde también el oficial del Desde el puente, la vio claramente, al igual que el guardiamarina del alcázar, que fue enviado inmediatamente al castillo de proa; pero al llegar no había ningún vestigio ni ningún signo de ningún barco material que pudiera verse cerca o directamente en el horizonte, la noche era clara y el mar estaba en calma. Trece personas en total la vieron.

Moderna representación del Holandés Errante para la película Piratas del Caribe – El Cofre del Hombre Muerto (2006).

Explicaciones.

Probablemente la explicación más creíble es un espejismo superior o Fata Morgana visto en el mar. Otro efecto óptico conocido como inminente ocurre cuando los rayos de luz se curvan a través de diferentes índices de refracción. Esto podría hacer que una nave que está justo en el horizonte parezca izada en el aire.

Fata Morgana.

Albert Pinkham Ryder – El Holandés Errante (Circa 1887).

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 

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Fantasmas en el restaurante

En el centro histórico de Sevilla se levanta el restaurante el Perro Viejo, anteriormente conocido como Viandas, un lugar que en la última década y media se ha convertido en un interesante foco de supuestos fenómenos paranormales en su interior.

Historia.

El emplazamiento donde se levantaba el restaurante Viandas tiene una serie de connotaciones que lo convierten en un sitio especial, un lugar con mucha historia negra. Parece ser que los primeros hechos recogidos datan del Siglo XIX cuando se produjo un incendio. Muchos años más tarde, en Julio de 1936 se produjo en las inmediaciones el asesinato de un sereno con el único pretexto de robarle el arma. En 1946 también ocurrió el atropello de un tranvía a varios transeúntes, provocando la muerte de dos de ellos; este accidente ocurrió justo en la esquina de donde años más tarde se alzaría el restaurante. También se dice que en los años 50 fue descubierta una caja con el cadáver de un niño o una niña justo en la misma puerta del actual restaurante. Desde el punto de vista del edificio en sí, una cripta almohade fue descubierta en los años 50, en 1956 se reedificó el inmueble, conservándose los restos de la cripta. En épocas más recientes, y más en concreto de 1988 – 1995 se alquilaban habitaciones en el edificio del restaurante, y ya corría el rumor de que se realizaban sesiones de ouija y otras y variadas prácticas espiritistas.

En 1995 el local fue traspasado y continuó su explotación como restaurante y lugar de hospedaje, siendo durante este período cuando se registró un hecho macabro: Una persona relacionada con los propietarios del establecimiento y muy vinculada al lugar se quitó la vida. Según los testigos, sería supuestamente el espíritu del suicida el que hoy deambularía por el local. Da la casualidad que hasta algunos clientes han asegurado también ser testigos de fenómenos paranormales en el restaurante, incluso una niña de sólo dos años afirmó que veía a un “ser” con sombrero en las escaleras que conducían a la última planta. Dicho “ser” la atraía llamándola hacia la última habitación, la niña anduvo por la planta guiada por unas “manos invisibles” como si conociese de siempre el lugar. La pequeña acabó comunicándole lo sucedido a su padre quien subió a la tercera planta acompañado por el gerente, pero allí no encontraron a nadie. Cabe mencionar que en 2003, se registró un caso de una monja Teresiana que vivió un episodio de shock, al asegurar haber visto al mismo demonio salir y entrar desde la pared del restaurante a su habitación.

A comienzos de 2003 en el desaparecido y exitoso Milenio 3, la gerente del restaurante comentaba experiencias vividas por casi todos los empleados del local. En los primeros meses de 2001, cuando el local fue traspasado y adquirido por Francisco Javier Pérez Parralo, se iniciaron unas obras de remodelación. Los albañiles ya detectaron entonces que algunas herramientas cambiaban de sitio o que desaparecían, escuchaban cómo se les llamaba por su nombre sin haber nadie, siseos y otras sensaciones extrañas. Uno de los momentos más extraños fue cuando una mañana el local apareció con las puertas de par en par pero no había evidencias de que alguien físico hubiese entrado en él. Incluso la Policia acudió a la llamada para inspeccionar el lugar pero solamente pudo clarificar que no hubo robo alguno, ya que la entrada no había sido forzada y no se había producido la sustracción de ningún objeto, aparte de que no se encontraron marcas ni huellas en el suelo fresco recién pavimentado.

A mediados de 2001 ya con las obras de remodelación terminadas, el restaurante abrió sus puertas, la planta baja se dedicó al bar, la primera a la restauración más propiamente dicha y la última quedó cerrada y sin finalidad concreta salvo la de servir de almacén y vestuario del personal. Al cabo de tres meses comenzaron a producirse los primeros fenómenos paranormales. Estas experiencias resultaron ser variadas y muy numerosas, e iban desde sentir presencias anómalas, movimiento o desaparición de objetos, sentir que alguien “toca” a los empleados y sombras paseando por la tercera planta. También era habitual escuchar pasos y carreras en la última planta sin haber nadie. El viejo piano restaurado tocaba notas sin que ningún dedo visible las tocase, además también se reportaron la audición de golpes fuertes. Fenómenos más radicales, por así decirlo, incluían el estallido de vasos, caída de cuadros, lavavajillas funcionando sin estar conectados a la red… Etc. Fenomenología impactante y en muchos casos similar a casos famosos de supuestos poltergeist.

Antiguo restaurante Viandas.

Piano del restaurante Viandas.

Hechos paranormales.

La gerente llegó a comentar: “Las sombras que se suelen ver en la escalera son muy impresionantes y ya casi nadie sube a cambiarse solo, por el miedo que provoca encontrarse con el fantasma. Yo misma fui testigo de la presencia de una sombra que parecía subir por las escaleras; me dejó sin aliento…” Dicha sombra fue bautizada con el nombre de “El viejo coronel”. Otro de los camareros explicaba: “Un día colocando una mesa para 16 comensales, bajé a por más servicios y al subir encontré la mes en otro orden… Las copas sobre las servilletas y sobre la copa el plato… todo en menos de dos minutos. He sentido como si alguien pasara junto a mí, me soplara, me tocara y he visto abrirse y cerrarse las ventanas”. Otro camarero afirmaba: “Estaba en la planta alta cambiándome y pude oír perfectamente cómo me llamaban lenta y pausadamente… Seeebaaasss. La voz surgía de la nada y la planta estaba vacía”.

El cocinero del restaurante, en un principio escéptico, acabó por convencerse de los extraños sucesos: “Estaba en la planta alta y sentí un cambio de temperatura fuerte. Pasamos del calor al frío, en pleno verano de Sevilla. Pero lo peor fue cuando por la puerta, delante de mí, pasó algo o la sombra de alguien pero sin proyectarse sobre la pared, en el aire. Me asusté mucho. Después de aquello quedé convencido de que algo habita allí arriba. Otra de las empleadas del restaurante aseguró: “Estaba cambiándome en la planta alta, justo cuando me agachaba a atarme el zapato, levanté la vista ya que me sentí observada. Por el pequeño espejo de la habitación vi perfectamente a alguien que me observaba, ¡allí había alguien que me estaba mirando! Me giré y sólo vi una sombra difusa pero ni rastro de nadie en el largo pasillo… era imposible. Desde entonces tengo la certeza de que en el edificio hay algo más”. Una compañera de esta empleada anterior también contó lo siguiente: “Aparte de sentir presencias y de sentirnos extrañamente acompañados hay algo que inquieta… Es terrorífico comprobar cómo en la habitación que usábamos de vestuario de la mujeres, la puerta se abre pese a tener echado el cerrojo… Es como si unas manos invisibles e inteligentes lo abrieran sin mayores problemas. Parece querer hacer notar su presencia y demostrarnos que puede con todos nosotros pese a los pestillos… Para mí la demostración de ese “ser” es más que suficiente para no estar tranquila”.

A tenor de todos los fenómenos y testimonios, la compañía Securitas instaló una serie de volumétricos y alarmas sonoras en el local que inesperadamente comenzaron a saltar y a evidenciar una presencia física en la lúgubre y desolada tercera planta. Dichos volumétricos indicaban que había “algo” de al menos 45 kilogramos y en movimiento. Después de estas averiguaciones, también decidió el dueño instalar un sistema de cámaras nocturnas conectadas también a la misma empresa de seguridad que consiguieron grabar extrañas “bolas” luminosas desplazándose por el local con total libertad.

El Caso Viandas es uno de los más destacados en la parapsicología española de principios del Siglo XXI, cuenta tanto como con personas a favor y con detractores. En la actualidad, en el nuevo restaurante conocido como el Perro Viejo, parece no suceder ningún fenómeno extraño, quizás el antiguo fantasma de Viandas, “El viejo coronel” descanse en paz, ¿para siempre?

Fuentes: Revista Más Allá (Monográfico Casas Encantadas), Rafael Cabello Herrero y José Manuel García Bautista, elaboración propia.

 

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